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Nadie sabe hasta cuándo y dónde llegará Manu Ginóbili; ni siquiera él mismo. Pero si el domingo jugó su último partido de postemporada en casa, será recordado como otra proeza legendaria, como las que necesitan de varias personas para poder contarlas.

El astro argentino de los Spurs anotó 16 puntos en la victoria 103-90 sobre los Golden State Warriors, para seguir con vida en una serie en la que aún están abajo 1-3. “Fue un partido muy intenso de esos en los que uno ya no tiene más que perder”, comentó el jugador.

“Jugamos con más agresividad, entraron más tiros. Fue muy lindo ver al equipo reaccionar y competir de esa manera. Disfruté mucho y creo que todo el equipo lo disfrutó mucho”, refirió.

Más importante fue que 10 de sus 16 puntos fueron en la segunda mitad del último periodo, cuando parecía que los Warriors se acercaban de manera peligrosa en un marcador que de principio a fin estuvo del lado de San Antonio.

“Es un competidor consumado”, dijo LaMarcus Aldridge, en referencia a su compañero argentino. “Hace que las cosas sucedan. No ha renunciado a sí mismo y en definitiva metió algunos buenos disparos e hizo algunas jugadas grandes”.

Ginóbili tiene su vida hecha por completo en el aspecto familiar, económico, social y deportivo. Ha ganado todo en sus 17 temporadas con los Spurs, incluidos cinco campeonatos de la NBA, en los que ha sido pieza fundamental.

Sin embargo, aún juega al básquetbol profesional por la adrenalina que surge en partidos y series como las que está disputando contra los campeones de la NBA, los Warriors.

Futuro indefinido

El argentino niega a toda costa que tenga su futuro decidido, aunque por momentos la gente lo vitorea en la arena que lo ha visto triunfar y que bien podría llevar su nombre, de una manera especial.

Cada vez que entra de cambio, es recibido con una ovación estruendosa por un buen periodo. Hasta los rivales lo han notado.

“Ese muchacho es especial”, consideró Kevin Durant. “Todavía puede jugar y competir a un gran nivel. Puede hacer jugadas. No solo hoy nos hemos dado cuenta. Siempre, incluso en temporada regular o en los primeros tres partidos de la serie”.

El entrenador interino de los Spurs, Ettore Messina, quien conoció a Ginóbili en su año de novato (2001) en el básquetbol italiano y quien fue uno de los principales que lo recomendó para la NBA, dijo estar impresionado porque es el jugador con la misma pasión que hace casi dos décadas vio sobre la duela, pero sobre todo con más experiencia y gran liderazgo.

En el Juego 4 se convirtió en el tercer jugador con más triples en la historia de los playoffs NBA; sus 16 puntos representan la mayor cantidad en un juego de este tipo para un jugador de 40 años o más, desde que su excompañero Tim Duncan anotó 19 en el 2016.

Con la victoria sobre los Warriors, llegó a 132 triunfos junto a su eterno compañero Tony Parker, con quien ha jugado 16 temporadas.