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Roma
ESPNdeportes.com

El revitalizado Milan está en pie de guerra. Venció inobjetablemente al Palermo 3-0 atravesando por un momento estelar en la presente temporada de inicio tan difícil para el equipo de Kaka y Ronaldinho.

Fue el cuarto triunfo consecutivo y extendió a siete encuentros la racha sin derrotas, con seis victorias y un empate, 19 goles hechos y apenas dos sufridos.

El 3 a 0 ante Palermo, producto del doblete de Kaká (ambos tantos de penal) y del gol de Filippo Inzaghi, le permitió a Milan consolidarse en la segunda posición que ahora ocupa en soledad, con 67 puntos, aprovechando el empate 2-2 entre Juventus, ahora desplazado al tercero, y el Reggina; en tanto el lejano líder, Inter, fue derrotado sorpresivamente por el sumergido Nápoles 1-0.

El Palermo no fue a San Siro a defenderse, sino que trató de jugar un partido abierto y ofensivo, algo que ante un Milan en estas condiciones de forma es seguramente muy valiente, pero también es casi un suicidio. En efecto, el “ida y vuelta” favoreció claramente al local, que tiene un nivel técnico muy superior al del rival.

Luego de apenas diez minutos, el marcador se destrabó, cuando Ambrosini anticipó en el área a Cassani y el defensor, de manera más torpe (no vio llegar al rival) que voluntaria, lo bajó: Kaká transformó el penal en gol con un remate muy esquinado, que venció a Amelia a pesar de que el arquero hubiera adivinado el lado hacia dónde tirarse.

El segundo llegó casi de inmediato, cuando Kaká metió una pelota deliciosa para el corte en el área de Ambrosini y el volante, de zurda, metió el centro al segundo palo que Inzaghi cabeceó sin ninguna oposición, su décimo gol en los últimos siete partidos.

También fue Kaká, fue por lejos la figura de la cancha, ganándose el penal del tercero, metiéndole un caño bárbaro a Kjaer: el defensor tuvo que bajarlo y el brasileño transformó el penal, esta vez con Amelia por el otro lado, sellando su doblete personal.

Estando así, Milan es realmente una máquina, juega un fútbol muy ofensivo, hermoso y tampoco sufre en defensa, lo cual demuestra que no es un problema de hombres: otra vez Flaminí fue marcador derecho y los centrales fueron Maldini y Favalli, la “pareja monumental”.

Queda la amargura por los puntos desperdiciados ante los últimos cuatro en la tabla, las 9 unidades dejadas ante Bologna, Lecce, Torino y Reggina: mirando la tabla ahora, a muchos hinchas rossoneri les debe dar ganas de morderse las manos.