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Soy uno de los que quería ver a Wilmer Hernández en la esquina de Carlos “Chocorroncito” Buitrago. En varias conversaciones con él, le manifesté incesantemente mi deseo, incluso le expuse mis argumentos y los antecedentes, pero el muchacho escogió otro camino. Como suele ser en muchos casos: los boxeadores terminan haciendo lo que quieren aunque no sea lo mejor. Buitrago agregó al equipo de trabajo al venezolano Luis Escorche, un preparador físico que dirigió en su momento a Adonis Rivas y Julio “Yambito” Gamboa.

Escorche tiene mucha experiencia, pero en este momento no es la mejor opción en el país. Cuando hablé con Carlos y le externé que si en mente tenía contratar a una persona que se encargara de la preparación física de cara a su combate de título mundial contra Ángel “Tito” Acosta, el más indicado era Wilmer. El primer punto que le expuse fue que, además de ser un entrenador, Wilmer impone disciplina, respeto y explota al máximo el físico de los atletas. Además, es una persona honesta, si un peleador está haciendo las cosas mal, no se calla, lo dice o se aparta, no le gustan los irresponsables.

Buitrago necesitaba agregar a su equipo una persona que lo hiciera salir de su zona de confort, un entrenador que saliera a correr con él en las madrugadas, que lo alejara de su familia, que estuviese pendiente de su alimentación, del peso y lo mantuviese reconcentrado, pero desafortunadamente no ha sido así. 

No dudo que Escorche sea un buen entrenador o preparador físico, lo es, ha dirigido boxeadores de calidad, pero no era la persona indicada para Buitrago en este contexto. Luis no es la figura de exigencia y respeto que necesita Carlos, un peleador severamente cuestionado por desperdiciar cuatro oportunidades de título mundial, debido a su falta de compromiso en el gimnasio, subiendo al ring sin condiciones físicas.

Ojalá que Buitrago esté asumiendo las cosas con seriedad esta vez, cuidando su alimentación y por consiguiente el peso. Comenzó a entrenar la semana pasado con 124 libras. Su pelea con Acosta es en 108 el 16 de junio. Tiene tiempo suficiente para llegar con excelentes condiciones sin someterse a un desgaste innecesario. Ojalá que ahora sí termine su sequía y se convierta en campeón mundial.