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Al entrar al Museo de Louvre, uno se encuentra con obras de arte fáciles de identificar qué le parecen familiares: La Gioconda, la Victoria de Samotracia, la Venus de Milo, el gigantesco óleo de las Bodas de Caná, en fin, las de más significado; es lo mismo que puede ocurrir al entrar a nuestro Salón de la Fama del deporte, uno sabe que va a encontrarse con los dos más grandiosos, Alexis y Denis, y busca otros indiscutibles, intocables, realmente inmortales. Nombres que más allá del discreto nivel de nuestro deporte, con historias impresionantes, algunas quizás irrepetibles, se han proyectaron espectacularmente desde la sencillez de pretensiones, hasta la inmensidad retando adversidades. Dennis Martínez. Archivo/END

A pocos días de ver abrirse nuevamente las puertas del Salón pinolero, con ocho listos para entrar, siento interés por mostrar una especie de “All Star”, de los hasta hoy escogidos para adornar esas paredes. Obviamente se trata de considerar solo a quienes están adentro, no a futuros indiscutidos, pendientes de su incorporación.

Carlos se escedió

Cuando Carlos García estaba dándole forma a la primera Promoción en 1994, le dije, y lo escribí en nota periodística, que ese era un momento para los dos más grandes de todos los tiempos: Alexis y Denis. ¡Nadie más! Sin embargo, fueron más de 30 los que entraron, asombrosamente, una multitud. Me hizo recordar como en la primera promoción realizada en las Grandes Ligas en 1936, solo ingresaron Ty Cobb, Babe Ruth, Honus Wagner, Christy Mathewson y Walter Johnson, dejando en el círculo de espera entre otros, a Cy Young. Más sorprendente fue ver entrar en el nuestro, en su segunda promoción, a más de 40, una exageración.

No tengo capacidad suficiente para juzgar deportes que no domino, en consecuencia, voy a limitarme a los que he seguido desde chavalo, mucho antes de incursionar por casualidad en la crónica deportiva. 

Voy a la obvio: Alexis y Denis. El púgil tres veces campeón del mundo en diferentes categorías, invencible en 16 defensas, y el pítcher ganador de 245 juegos, máxima cifra para un latino, y constructor de un juego perfecto, que fue líder en las mayores en temporadas distintas, en ganados, efectividad y recorridos completos. Ni la menor discusión. Ambos alcanzaron la cima de la montaña como los Atletas más sobresalientes del siglo XX en Nicaragua. En lo que califiqué drásticamente, incluso excediéndome, como “una tropelía”, Carlos en su populismo, los metió en “un tropel”, quitándole distinción a esa primera Promoción.

Nombres de represión

Miguel Ángel Rivas “Kid Pambelé”, Eduardo “Ratón” Mojica y Rosendo Álvarez, son indiscutibles en el firmamento de nuestro boxeo, así como los reconocimientos a Eddy Gazo y Gustavo Herrera. Como el ídolo más fuerte de este deporte antes de Alexis, la repercusión provocada por “El Ratón” a lo largo de casi una década, lo mismo que la leyenda tejida alrededor de la bravura de “Kid Pambelé”, y naturalmente, el alarde de impetuosidad y buen boxeo que caracterizó a Rosendo, un ganador de dos coronas.

El beisbol, ha sido, es y seguramente seguirá siendo, el más grande productor de figuras deportivas en el terruño. En la cresta de la admiración, merecedor de todos los reconocimientos imaginables, está Denis Martínez, y también los más grandes símbolos de este deporte en épocas diferentes, el legendario “Caballo de Hierro” Stanley Cayasso, y Nemesio Porras, uno identificado con el Cinco Estrellas y el otro con el Bóer, pero ambos pilares de Selecciones Nacionales. Su incidencia fue mayúscula en todo momento y sus cifras, cegadoras, graficando sus trayectorias.

El beisbol, más numeroso

La población de peloteros es tan fuerte, que puede abrumar a cualquier analista. Se encuentra en nuestro Salón con etiqueta de “Indiscutible”, Vicente Padilla, el segundo más grande big leaguer hasta hoy, y detrás, “El Chino” Meléndez, “El Toro” Canales, Eduardo “La Gacela” Green, pasando por Julio Juárez, los ganadores de triples coronas, Pedro Selva con cuatro y Ernesto López “El Tiburón”, Calixto, David Green y tantos otros.

No se pueden discutir nombres como los Róger Mayorga en futbol, el mejor arquero en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, caso único, y el de figuras como Miguel Buitrago, “Peché” Jirón y Salvador Dubois, y tampoco en baloncesto sin extensiones internacionales, los de Sammy Lambert, Clifford Scott, Paúl Argüello y Noel McKenzie, así como en el sector femenino, el de Thelma Platt.

Orlando Vásquez, el atleta y pesista amateur de mayor impacto en Nicaragua. Archivo / END

Brilla intensamente en nuestro Salón la figura de la excelsa nadadora Michelle Richardson, dueña de la única medalla con sabor nica en Juegos Olímpicos, seguida de otro nadador, Walter Soza, único oro Centroamericano y del Caribe en este deporte. El reconocimiento al pesista Orlando Vásquez, ganador de seis medallas en Juegos Panamericanos, siendo despojado de tres por haber marcado positivo en una confusión alrededor del uso de un diurético, es unánime como el mejor atleta amateur nicaragüense en el repaso de todos los tiempos. 

Dos dirigentes y sucre

Entre los que han manejado hilos del deporte casero, Carlos García, organizador de tres Mundiales, uno de los creadores de las Copas Intercontinentales, uno de los gestores de la inclusión del beisbol en los Juegos Olímpicos, restaurador del beisbol aficionado en Nicaragua después de la desaparición del profesionalismo en 1967 y muchas cosas más, como decía mi abuelo; y Emmett Lang, único caso de un dirigente muy funcional con las tres coronas (Beisbol-IND-CON) en un momento de elevación de rendimiento de nuestro deporte en los años 80, pilar en la presencia de nuestro país en los Olímpicos de Los Ángeles, líder en la organización de los Juegos Centroamericanos del 2017, el más grande evento aquí realizado, presidente de Ordeca, vinculado a las altas esferas del olimpismo, permaneciendo en pie de lucha, son indiscutibles. De no ser por las serias complicaciones en las que se vio involucrado, el recientemente fallecido Julio Rocha, tendría lugar, no solo por el Estadio que aún sin concluir ha sido el más grand
e escenario disponible, sino por la proyección que consiguió.

La presencia de Sucre Frech es obligada por su repercusión y trascendencia como locutor deportivo, y se abrieron paso desde un deporte pequeño como es el ping pong, Walberto López y Óscar Molina, igual que en atletismo, Donald Vélez –único medallista en CA y del Caribe- y Xiomara Larios… como expliqué, no me atrevo a opinar en deportes que no seguí por respeto a sus atletas, pero considero que globalmente, es difícil, muy difícil, juntar 80 indiscutibles en nuestro Salón de la Fama. Me parece una exageración.