•   Barcelona, España  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Después de las emociones fuertes tras la consecución de la Copa del Rey y el anuncio de la despedida de Andrés Iniesta, el Barcelona puede vivir hoy una noche mágica y celebrar su vigésimo quinto título de la Liga española, y sentenciar al Deportivo a Segunda división.

El estadio Abanca-Riazor acogerá un choque de extremos, en el que si el Barsa puntúa será campeón matemáticamente. Al Depor todo lo que no sea ganar (y su rival no ha perdido esta temporada en Liga) le mandará a Segunda División.

Los coruñeses homenajearán al Barsa con el tradicional pasillo por la Copa del Rey que consiguió la semana pasada ante el Sevilla (5-0) y después intentarán evitar que el equipo de Ernesto Valverde sume el único punto que le falta para entonar el “alirón”. Sus opciones se han reducido a la mínima expresión después de que el Levante volviera a ganar este viernes y les dejara prácticamente con los dos pies en la categoría de plata tras cuatro temporadas consecutivas en la élite.

El equipo de Clarence Seedorf acumula cuatro jornadas sin perder y está en su mejor momento después de dos victorias y dos empates, pero su única opción de sobrevivir en Primera pasa por firmar pleno de victorias hasta el final de la temporada (después del Barcelona se enfrentará a Celta, Villarreal y Valencia), lo que implicaría, además, concluir el curso con una racha de ocho partidos sin perder.

La despedida de Andrés

El de hoy, en el que si el Barsa asegura el título conseguirá su octavo doblete de la historia y aumentará su ventaja sobre el Athletic Club —su perseguidor en esta clasificación con cinco—, será el partido que abrirá la despedida de Andrés Iniesta, que anunció su adiós del Barsa al término de la temporada después de 22 años en el club, los últimos 16 en el primer equipo.

 Con prácticamente los deberes hechos, la Copa conquistada y fuera de la Champions, Valverde dispone de todos los jugadores con la única ausencia de Sergi Roberto, expulsado la última jornada ante el Celta y no podrá jugar.

Todo apunta a que Semedo será su sustituto y que el resto del equipo será el titular, con la idea de sentenciar el campeonato a las primeras de cambio. Eso permitiría a los internacionales de las distintas selecciones afrontar con más tranquilidad la cuenta atrás para preparar su participación en el Mundial de Rusia.

Valverde pondrá a su equipo de gala, con la duda de si alinea a Coutinho o a Dembélé en la delantera. En el resto de posiciones Ter Stegen estará en la portería, con Semedo, Piqué, Umtiti y Alba en la defensa. En la medular todo indica que dará la oportunidad a Iniesta para despedirse por primera vez de la camiseta azulgrana y lo alineará junto a Busquets y Rakitic. Adelante son fijos Messi y Luis Suárez, pendientes de la tercera plaza de delantero.

En las filas locales Seedorf está pendiente de la evolución del delantero Adrián López, que arrastra molestias en el pie derecho, y parece que solo introducirá un cambio respecto al once que empató la anterior jornada ante el Leganés: Mosquera estaría en el banquillo y Krohn-Dehli formaría parte de la alineación.

El técnico no ha podido contar para el partido con el central brasileño Sidnei Rechel, que esta semana sufrió una lesión muscular, ni con el lateral Eneko Bóveda, que se repone de una rotura fibrilar.