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Las puertas del Bernabéu se abren hoy para recibir al Bayern alemán, atrás 1-2 después de caer en Múnich, es decir con la soga al cuello en esta semifinal de la Champions frente al Campeón defensor Real Madrid que busca su tercera corona consecutiva, y 13 en su fabuloso historial. ¿Dudas? ¿Temores? alrededor de la tropa que maneja el general Zidane. Ninguna, no hay por qué. Ah, si el Bayern es capaz de una voltereta espectacular como visitante, habrá que hacerle un recibimiento como los de César o Napoleón. Puede decirse que era menos probable el resurgimiento del Roma en casa frente al Barsa, cargando con tres goles de desventaja, pero eso fue algo que quizás no volveremos a ver en cuartos de final en Champions en el resto del siglo. 

La insegurdad

¿En qué sector es superior el Bayern al Madrid? El primer impulso es mirar a la defensa, sobre todo sin Carvajal, ese estupendo lateral, quien como Marcelo por la izquierda, funciona también como extremo y cubre de pases el área. Cierto que es una pérdida significativa. No hay un diagnóstico preciso sobre Nacho y lo mismo ocurre con Isco, pero el Bayern tampoco está seguro con Boateng, y no tiene un agitador en el área tan destructivo como Cristiano, capaz de inutilizar defensas. De ese tamaño, ni Thomas Muller ni Lewandowski, ni Ribery, ni alguien imaginable. Admitiendo la inseguridad atrás en los dos lados, un liderazgo en esa zona como el de Sergio Ramos, listo para masticar carbones encendidos en busca de prevalecer, no lo tiene Heynckes. 

Misión poco probable

¿Qué pretende el Bayern? Ganar 2-0, o de cualquier manera, pero marcando más de dos goles. Eso es poco probable visto desde cualquier rincón. En el primer caso, dejar sin goles al Madrid en su casa es difícil, muy difícil, más todavía cuando tienes que tomar riesgos frente a un medio campo con tanta capacidad de recuperación y facilidad para conseguir proyecciones y meter balones, como el integrado por Modric, Kroos y Casemiro. Muralla y trampolín. En el segundo caso, múltiples goles como cohetes un 1 de agosto, descarten eso, no va a ocurrir. Es más viable considerar el mismo marcador 2-1, pero del otro lado, lo cual obligaría a tiempo extra. Y en la extensión ¿quién favorito? Siempre el Real Madrid. De llegar a la tenebrosa definición por penales, todo sería impredecible. 

Más contundencia

Veo al Madrid ganador, y no aprovechando una desviación arbitral como advierte Heynckes. Juntar a Cristiano con Asensio y Lucas Vásquez, o Gareth Bale, proporciona mayor profundidad ofensiva al Madrid, que la del Bayern con Ribery, con Lewandowski y Muller. La garantía de mejores conexiones con el medio campo y la superioridad en simplificar maniobras y ser contundentes, facilita mayores opciones. No hay duda de la utilidad de Thiago Alcántara y la incidencia del colombiano James Rodríguez, posiblemente el más ansioso, pero el sector “ombligo”, el Bayern no es tan rápido ni tan flexible como el de Zidane. 

Uno espera ver al Real Madrid realizando un mejor futbol que el ofrecido en Múnich hace unos días, logrando imponerse nuevamente y asegurar su pasaporte a la final en Kiev. Dispone de mejor armamento y su crecimiento en Champions ha hecho historia. Lo ocurrido frente al Juventus quedó atrás. No hay por qué dudar de este equipo tan intermitente en el largo plazo de la Liga española, y tan funcional este torneo entre los mejores de Europa.