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Gennady Golovkin noqueó en los primeros minutos del segundo asalto al armenio Vanes Martirosyan la noche del sábado, ganó una histórica vigésima defensa consecutiva, conservó todos sus títulos de campeón mediano, envió un poderoso mensaje de autoridad a todas las figuras de su división y quedó listo para enfrentar a Saúl “Canelo” Álvarez el próximo 15 de septiembre.

La contundencia de su victoria debería eximir cualquier comentario adicional sobre su superioridad. Sin embargo, este combate, pese a lo breve, deja muchas conclusiones y definitivamente contribuye colocando el interés de los aficionados en lo que realmente importa: la competencia deportiva y la pelea que todos quieren ver, GGG vs. Canelo.

Por fin se pasa raya y se da vuelta la tapa del libro a la fastidiosa novela creada alrededor de los dos positivos por clembuterol de “Canelo”. Este mismo fin de semana comenzarán las negociaciones para esa pelea y durante los próximos meses, el kazajo y el mexicano estarán en el centro de la atención mediática, exclusivamente por su pelea.

Al final de la pelea, Golovkin eludió por tres veces la misma pregunta: ¿si no fuera “Canelo”, a quien desea enfrentar del nutrido talento en las 160 libras? Se le nombró a Charlo, Jacobs, Saunders, entre otros, pero Golovkin se limitó a decir que quiere enfrentarlos a todos, no tiene preferencias. Apenas dijo lo obvio sobre Saúl Álvarez, “si está listo, yo estoy listo, entonces vamos hacerlo en septiembre”.

El combate millonario

No hay otro plan en la estrategia comercial de Golovkin. Es el único combate millonario en su camino y por cierto, de todos los rivales potencialmente peligrosos en las 160 libras, hoy “Canelo” es el que provoca menos riesgos porque las condiciones alrededor de la nueva pelea han cambiado mucho y las expectativas deportivas serán diferentes. Un tema sobre el cual escribiremos mucho en las próximas semanas.

La negociación para ese combate será rápida, no hay mucha especulación sobre la necesidad que tienen ambos (Canelo y GGG) de acordar ese combate. Tal vez, las demoras se den por la discusión sobre las ganancias en el nuevo contrato. Es evidente que cambiarán las condiciones y Golovkin reclamará una parte mayor de la bolsa, a la acordada en el contrato anterior.

“Canelo” sigue siendo el lado A, pero llega golpeado por todo lo sucedido en estos meses y sin alternativas lucrativas que puedan sustituir al kazajo en la fiesta del 15 de septiembre. Se habla de que en caso no ocurra la GGG-Canelo2, estaría decidido enfrentar al irlandés Gary O’Sullivan en una pelea de trámite.