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¿Qué significado tenía el zurdo de 29 años James Paxton hace unos días? Después de debutar con un estimulante 3-0 en el 2013, mostrando 1.50 en efectividad a lo largo de 24 entradas, pretendiendo instalarse en la rotación de los Marineros de Seattle, batallando entre otros con el nicaragüense Erasmo Ramírez, el esforzado Paxton sin poder producir destellos esperó hasta el 2017 para ser observado como algo interesante con un balance de 12-5 y 2.98 en 24 aperturas. Sin duda, una buena señal para Seattle. Sin embargo, al terminar el mes de abril de este 2018, Paxton con 1-1, presentaba un maltrecho 5.12 en carreras limpias realizando 6 inicios. ¿Cómo considerarlo confiable? Dos faenas de 10 ponches en seis entradas durante dos juegos en los que no consiguió decisión, era lo mejor que había ofrecido. Así que, no quedaba más alternativa que seguir estirando la paciencia con limitadas expectativas.

Seager saltó al rescate

De pronto, Paxton produce dos estallidos en el inicio de mayo: los 16 ponches en 7 entradas contra los Atléticos de Oakland, y el juego sin hit ni carrera frente a los Azulejos de Toronto, cerrándolo con tres lanzamientos humeantes, dos de 99 millas y otro de 100, todos escalofriando a Josh Donaldson, quien falló en roletazo a tercera. ¿Será este el inicio de una gran historia? Es decir, el salto de Paxton al estrellato. No lo sabemos. En beisbol, los horóscopos y las predicciones constantemente se desvanecen con soplidos. Así que por el momento, lo que tenemos a mano es un indicio. Solo eso.

Una jugada defensiva, sacada del catálogo del Circo del Sol, salvó a Paxton en el séptimo inning: Kevin Pillar desplegando un swing preciso y potente disparó un cohete rasante que seguiría hasta el rincón izquierdo con la absoluta seguridad de ser un extrabase. ¡Oh no. Todo arruinado! Sorprendente y espectacularmente Kyle Seager voló hacia el proyectil y lo atrapó, apretando la bola prisionera en su guante, contra el piso. ¡Bravo! ¡Bravo! Pero no tendría tiempo de sacar al veloz Pillar en primera. Eso creímos. En formidable contorsión muscular, Seager consiguió posición de tiro, tensó la cuerda hacia el guante de Healy en primera, y sacó el out improbable. 

Su primer juego completo

Las otras jugadas, incluyendo la de Ben Gamel cerca de la pared fildeando un largo batazo de Russell Martín, solo alteraron ligeramente los sistemas nerviosos. El No Hitter de Paxton fue el tercero de la temporada agregado al de Sean Manaea, quien cobró vida con esa proeza desde la colina de los Atléticos de Oakland frente a los temibles Medias Rojas de Boston el 21 de abril, y al conseguido por cuatro brazos de los Dodgers el 4 de mayo, anulando el discreto bateo de los Padres de San Diego. Esa noche, el novato abridor Walker Buehler y los relevistas Tony Cingrani, Yimi García y Adam Liberatore, firmaron el juego sin hit ni carrera.

Fue al mismo tiempo, el primer recorrido completo de Paxton en las mayores después de 82 aperturas entre el 2013 y lo que va del 2018. Los tres corredores circulando recibieron bases por bolas y en total utilizó 99 lanzamientos. Es el primer canadiense en trabajar un No Hitter en Canadá y contra un equipo representante de ese país, los Azulejos. Cada uno de los tres sin hit han sido en países diferentes: el de Manaea en Oakland, Estados Unidos; el de los cuatro pícheres dodgers en Monterrey, México; y este de Paxton en Toronto, Canadá. No es seguro que estas dos señales que nos ha enviado el zurdo con picheos de 16 ponches en 7 entradas y el No Hitter le permitan instalarse en el estrellato, pero la posibilidad que eso ocurra, quedó dibujada. Esperemos.