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Jorge Betancurth es uno de los refuerzos que el técnico del Real Estelí, Otoniel Olivas, presentó para el torneo Clausura que está llegando a su fase final. Este espigado jugador es rápido, encara con seguridad al rival y es certero en el juego aéreo por su estatura.  

“El Supieño” es el mote del que goza, en alusión a que es originario de Supía, un pueblo del departamento de Caldas, Colombia. Dicen por ahí que lo que no se hereda se hurta, y en el caso de Betancurth nos encontramos ante un heredero de una tradición futbolística familiar, por lo cual señala: “Desde muy chico me gustaba el futbol, tengo recuerdos más claros a partir de los 10 años, que fue cuando empecé a sentir cariño y amor por la  pelota, porque mi familia es futbolera y gracias a ellos que me apoyaron fue que empecé a interesarme por este lindo deporte”.

Fue delantero 

En cuanto a las posiciones que ha ocupado en el terreno de juego, compartió que empezó jugando como delantero, en los tiempos  en que estaba inscrito en escuelitas, sin embargo, cuando ya se iba desarrollando, un director técnico decidió utilizarlo como volante, posición en la que se sintió más cómodo y es la que aún se desempeña, porque asegura que le gusta encarar al rival.

“Un logro que recuerdo  de manera muy especial es el día que debuté profesionalmente. Sentí  una alegría inmensa por hacer realidad mi sueño y el de mi familia. El futbol me ha dado todo lo que soy hoy en día, me da alegrías, tristezas, me dio hermanos, eso es lo lindo de este deporte, que te permite hacer amistades a dónde quiera que vayas”, señala.

A pesar de que confiesa que el futbol lo entusiasma como desde la primera vez que debutó, admite que también ha tenido muchos tropiezos. “Recuerdo que estaba muy cerca de debutar en primera división y en un amistoso en mi pueblo me quebré el brazo, eso hizo que  se opacara un poco el sueño; pero no desistí y cuando me recuperé pude encontrar  ayuda y me mandaron a Uruguay,  y es allí donde logré mi debut como profesional en Villa Española”, recuerda.

Ha jugado segunda división de Argentina, en el club Almirante, en su natal Colombia estuvo en Atlético Huila y Envigado. Juventus FC es el equipo que lo trajo por primera vez a Nicaragua, pero su paso por él fue efímero, así que es hasta que llegó a Real Estelí que empezó a mostrar sus habilidades.

“Recibí una llamada del profesor Otoniel Olivas y del director deportivo de Real Estelí. Yo estaba en Colombia y ellos me plantearon que si quería venir,  después de unos meses tomé la decisión y no me arrepiento porque esta primera temporada me he sentido muy bien, me tratan bien, así que me siento como en casa  y espero salir campeón con este lindo club”, confiesa “El Supieño”.

El sábado 5 de mayo Betancurth tuvo una gran noche, de hecho asistió con un gran centro a Gregorio Torres para que marcara el gol que le daba a Real Estelí un halo de felicidad de cara a la final que jugarán este sábado contra el Cacique Diriangén.

“De cara a la final veo que se nos viene un partido difícil. Diriangén para mí es uno de los equipos que mejor vi en el torneo, por algo están en la final, además, tiene grandes jugadores así que no nos podemos confiar”, afirma.

Por ahora piensa en salir campeón e ir a Concachampions, asegura que está cómodo en Nicaragua y espera tener una estancia prolongada, aunque no se niega a la posibilidad de escuchar ofertas.