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Perder en casa iniciando serie, es una desgracia. Y por 13 puntos. Es lo que ocurrió anoche en Houston, cuando la multitud vio caer a su poderoso equipo sin atenuantes 119-106, después de haber ofrecido un despegue impetuoso. Los Warriors, dos veces campeones en las últimos tres temporadas, buscando su cuarta presencia consecutiva en una final de la NBA, se mostraron compactos en los dos últimos períodos para golpear primero. Los 41 puntos de James Harden con sus 5 triples en 9 intentos y 7 asistencias, certifican su importancia, pero necesitaba algo más que el aporte de Chris Paul con 23 puntos y 7 rebotes, y Clint Capela 12 puntos y 7 rebotes. La suma de esfuerzos de Durant, quien marcó 37, el tirador largo Thompson y Curry, fue superior.

Harden Humeante

James Harden, el atacante oculto detrás de su barba, arrancó como un tiro con una capacidad de destrucción escalofriante: un triple, un doble, un tiro libre y otro triple, adelantó 9-2 a los Rockets. Apenas un tímido doble de Curry como respuesta de los Warriors. Con un triple de Curry los Warriors se aproximaron 10-13 y 12-13 con doble de Curry. El impacto inicial de los Rockets, había sido asimilado y el equipo de Golden State parecía ordenarse; pero volvió a ser golpeado por una arremetida que regresó las riendas a manos de Houston, 21-12 faltando 5 minutos de ese agitado primer tiempo. Sin desesperarse, mostrando sangre fría, los Warriors remaron contra la corriente y cerrando con una fulminante penetración de Durant concretando un doble, se acercaron 29-30 antes de la primera pausa. Durant con 13 y Harden con 12, los mejores anotadores.

De poder a poder 

Con sus ases Durant y Curry limitados a 4 puntos cada uno, alcanzando totales discretos de 17 y 9, los Warriors que sobrevivieron a un violento tiroteo mientras nivelaban la pizarra 33-33 antes de adelantarse por vez primera 35-33 con doble de West, saltando a una ventaja de 47-42 aprovechando ausencia forzada de un golpeado Harden. Sin embargo, el hombre de la barba regresó con su incidencia, agregando su cuarto triple en seis intentos, estirándose a 24 puntos, máxima cifra del juego, fue Harden con dos remates colocó a Houston en ventaja 56-53, antes del triple cerrador de Nick Young, sellando ese abrazo 56-56 en la mitad del recorrido. El duelo de poder a poder estaba en progreso con mucho que discutir, aún sin poder ver a Curry con su despliegue habitual, pero facilitando seis asistencias.

Durant a la carga

Con un triple de Kevin Durant, los Warriors comenzaron a despegarse 61-58 en el tercer período, hasta lograr imponerse 31-24 para establecer una diferencia de 87-80 en el marcador con la multitud masticando uñas temiendo lo peor. Los 13 puntos de Durant, que le permitieron llegar a 30, haciendo sentir su impulso para mover el equipo hacia delante, con el aporte de Curry en todas las gestiones. Harden con buen cierre, colaborando a recortar ese molesto 85-72 a favor de los Warriors, ventaja de 13, le permitió a Houston entrar al último período perdiendo por siete puntos 87-80. Fue llamativo el decrecimiento de los Rockets de 30 a 26 y 24 puntos, aunque el futuro del partido con 12 minutos pendientes, estaba en el aire. Harden con 32, seguía como máximo anotador, con Curry registrando ocho asistencias, incluyendo una magistral a Iguodala después de una recuperación.

Triples de Curry y Thompson proporcionaron a los Warriors ventaja de 10 puntos con cuatro minutos por jugar. El reto era mayúsculo para los Rockets que no pudieron salir del hoyo al perder efectividad y control. Finalmente, Golden State fue más equipo y amplió esa diferencia a 13 puntos, sellando el 119-106. Harden con 41 y Durant con 37, los mejores canasteros.