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Cheslor Cuthbert parece andar sin rumbo cierto en la presente campaña de Grandes Ligas y en ese caminar a tientas avanza inseguro hacia el abismo. El pelotero costeño desmejoró su pobre promedio ofensivo de 200 puntos a .194 luego de haber fallado en tres turnos al bate, con dos ponches incluidos, en el juego que ayer los Reales de Kansas City perdieron con pizarra de 2-1 ante los Rays de Tampa Bay.  

Cuthbert, quien tras su actuación de anoche llegó a seis turnos consecutivos sin conectar imparables, alineó en el partido como sexto bate y tercera base. En su primera aparición le correspondió abrir la tanda del segundo episodio y tras fajarse ante el abridor Ryan Yarbrought llevando la cuenta a su máximo de tres lanzamientos malos y dos buenos, se ponchó viendo pasar una recta cortada de 87 millas por hora. Para ese entonces su equipo estaba abajo en el marcador 1-0.

Cierra con ponche

Luego apareció en la cuarta entrada, cuando el juego estaba empatado 1-1. En este inning, Yarbrought, quien al final fue el ganador gracias a una actuación dominante, retiró en fila a los tres que enfrentó, incluyendo al nica, quien fue obligado a batear un elevado al jardín central. Dos episodios más tarde, cuando los Reales ya caían 2-1, el pinolero volvió al cajón de bateo para con dos outs en la pizarra hacerle frente al inspirado relevista Chaz Roe, quien lo puso out por la vía de los strikes haciéndolo deslucir por completo con un slider mortífero. 

Tras haber participado en 30 desafíos, en los que suma 20 hits en 103 turnos al bate para un raquítico .194 de promedio ofensivo, el artillero nicaragüense está atravesando un momento de incertidumbre justo cuando más necesita demostrar que puede ofrecerle mucho a un equipo que requiere del despertar de sus bateadores para darle vuelta a ese balance negativo de 13 victorias y 28 derrotas.