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Un poco inspirado Bayern Múnich fracasó este sábado en Berlín en su búsqueda del doblete al perder contra todo pronóstico en la final de la Copa de Alemania contra el Eintracht Fráncfort (3-1), en el último partido de su mítico entrenador Jupp Heynckes en el banquillo.

El hombre del partido fue el croata del Eintracht Fráncfort, Ante Rebic, que marcó los dos primeros goles de su equipo (11, 82), ganando en velocidad a los defensas centrales del Bayern, Mats Hummels y Niklas Süle.

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Robert Lewandowski había empatado para el conjunto de Múnich (53) dando esperanzas al equipo del colombiano James Rodríguez.

Pero en los últimos minutos, cuando más atacaba el Bayern, llegaron los dos tantos del Eintracht.

El Bayern ganó la liga con 84 puntos, mientras que el Eintracht terminó octavo con 49. Foto: AFP/END

El 2-1 fue marcado por Rebic, en el 82, y ponía el título en manos del equipo de Fráncfort, antes de que llegara el tercero del Eintracht, anotado por el serbio Mijat Gacinovic en el descuento (90+6).

Gacinovic anotó a puerta vacía, después de que el guardameta del Bayern, Sven Ulreich, subiera a rematar un córner de su equipo.

- Una final para Heynckes -

"Esta final es para Heynckes", había afirmado antes del partido el patrón del Bayern Múnich, Karl-Heinz Rummenigge.

"Humanamente, Jupp es el entrenador más maravilloso que un club pueda tener(...) Y ya que hay que decirle adiós, queremos hacerlo con el doblete", señaló.

El Bayern ganó la liga con 84 puntos, mientras que el Eintracht terminó octavo con 49. Foto: AFP/END

¿Los muniqueses estaban paralizados por la emoción? Tal vez, pero fue en cualquier caso el croata Niko Kovac, entrenador del Eintracht Fráncfort, que será el técnico del Bayern la próxima temporada, el que terminó como un héroe entre estos dos equipos, separados por una gran distancia en la Bundesliga.

El Bayern ganó la liga con 84 puntos, mientras que el Eintracht terminó octavo con 49.

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"Nuestra derrota es una mezcla de nuestros propios errores, que provocaron los goles del rival, y de nuestras ocasiones falladas. Dimos dos veces en la madera, estuvimos imprecisos en el remate, pero tuvimos ocasiones", explicó el capitán del Bayern, Thomas Muller.

"El Eintracht marcó dos goles en tres disparos. Evidentemente estamos derrumbados. Esta derrota hace mal, pero no es el momento de hacer un balance de la temporada", concluyó.

Cuando Lewandowski estrelló un tiro libre en la madera en el minuto 8, justo después de un centro luminoso de James Rodríguez para Joshua Kimmich, se temió una goleada del Bayern.

Pero en la copa, a un partido, todo es posible y el Bayern, eliminado de la Liga de Campeones por el Real Madrid en semifinales, tras haber regalado dos goles al equipo español por errores individuales, cayó en los mismos fallos.

- Error de James -

Fue James Rodríguez esta vez, a quien le robó el balón Ante Rebic, quien hizo una pared con Kevin-Prince Boateng, ganando el croata por velocidad a los defensas del Bayern y abriendo el marcador, 1-0 en el minuto 11.

Después, lógicamente, el partido fue en una dirección, con el Bayern atacando y un Eintracht Fráncfort defendiendo con un sistema 5-4-1.

El Bayern creó al menos media docena de ocasiones, pero se mostró torpe en la conclusión de las jugadas. Solo Thomas Müller remató entre los tres palos (33), pero su disparo lo detuvo el guardameta Lukas Hradecky.

El Bayern ganó la liga con 84 puntos, mientras que el Eintracht terminó octavo con 49. Foto: AFP/END

Pero el Bayern acabó por empatar en el minuto 53, con un tanto de Lewandowski, tras un centro de Kimmich desde la derecha, después de recibir éste un pase en profundidad de Niklas Süle.

Pero el Eintracht Fráncfort, que había sido derrotado por el Bayern Múnich por 4-1 a finales de abril, no se rindió.

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Rebic reincidió completando su doblete en el minuto 82, con un gol parecido al primero.

Y en el último minuto del tiempo de descuento, el portero del Bayern, Sven Ulreich, subió al ataque a rematar un córner, dejando su arco vacío.

Una situación que fue aprovechada por Galinovic para recorrerse el campo con el balón y marcar el tercer tanto de su equipo a puerta vacía.