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Estoy convencido que la preparación física y técnica que está teniendo Carlos “Chocorroncito” Buitrago de cara a su quinta oportunidad de título mundial, ha sido la más responsable de su carrera. Reconozco que tenía serias dudas del compromiso que podía tener con el entrenador venezolano Luis Escorche, sin embargo, el muchacho se ha comportado de forma responsable, obedeciendo, sometiéndose a las órdenes de su adiestrador y entregándose el máximo en el gimnasio.

Un punto importante para sustentar el compromiso de Buitrago es su peso. Con 26 días por delante para su combate, Carlos se mantiene entre las 120 y 121 libras, comiendo bien sin sacrificar el estómago y entrenando fuerte durante tres sesiones al día. 

Sale a correr en la madrugada con Escorche, en ocasiones le acompañan sus hermanos Julio y Luis, después descansa un par de horas y a las 10:00 a.m. asiste al gimnasio Roger Deshón. Posteriormente, en la tarde, corre en el Instituto Nicaragüense de Deportes durante una hora y realiza circuitos de velocidad y desplazamientos. También está trabajando con máquinas para fortalecer más su físico (espalda, brazos y hombros) y todos los sábados corre en la arena de Pochomil.

Antes de enfrentar a Kyoguchi en diciembre, Buitrago a un mes de la pelea andaba en más de 125 libras. Prácticamente trabajó para marcar las 105 libras, sufrió una deshidratación excesiva y su cuerpo no respondió al proceso de recuperación. Debilitado totalmente, Kyoguchi brindó un monólogo de boxeo, triunfando por nocaut en 9 asaltos. Ante Acosta, “Chocorroncito” no es favorito, sin embargo, condiciones no le van a faltar para plantear un combate bravo, obviamente eso dependerá de él, de que no se guarde las manos y tenga continuidad en su golpeo.

Buena estrategia

En lo que he podido ver del trabajo de Escorche con Buitrago respecto al tema de la estrategia, el planteamiento es bueno. Si el plan se ejecuta a la perfección, “Chocorroncito” puede optar al triunfo. Un buen manejo de la distancia, velocidad y muchos movimientos laterales sin quedarse en la zona de fuego es parte de lo que pretenden hacer la noche del 16 de junio en Puerto Rico. 

Buitrago es consciente de que esta es su última oportunidad de borrar cuatro intentos fallidos de coronarse de un solo golpe. El reto es tan difícil como escalar el Everest, pero se trata de vencer o morir en el intento.