•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Edgar Montiel sabe que su estadía en el beisbol italiano es más que una nueva experiencia en su carrera como beisbolista y está consciente que esta es una oportunidad clave para demostrar que el potencial ostentado en la pelota casera también puede exhibirlo en el extranjero.  Es por ello que sacándole provecho a su talento y entregándose con solicitud a una preparación exigente, está buscando responder a las expectativas que alrededor de él tejió el equipo de Nettuno para la presente campaña de la Liga Italiana de Beisbol.

Tras los primeros diez juegos de la temporada, Montiel está dando pasos firmes hacia el objetivo de mostrar que es un pelotero capaz de rendir en gran forma en el beisbol italiano y sus números lo comprueban. Después de la jornada del pasado fin de semana, en la que su equipo perdió 7-6 y 6-2 los dos partidos que disputó ante el Rimini, Edgar bateó de 7-2 y dejó su promedio ofensivo en .313 puntos, gracias a que en total suma 10 imparables en 32 turnos al bate. Asimismo, el pelotero nicaragüense acumula siete carreras impulsadas y once anotadas, consolidándose como uno de los artilleros de mejor rendimiento dentro de su equipo. 

Consultado sobre los aspectos que lo han llevado a estar haciendo un buen trabajo con Nettuno, Montiel respondió que “creo que la clave para estar dando este tipo de resultados es la preparación. En este equipo entrenamos todos los días y con un alto nivel de exigencia. Siempre hacemos gimnasio y las prácticas de bateo son indispensables en cada jornada de preparación. Espero en Dios mantenerme saludable para seguir rindiendo de la misma forma”.

Marín busca entrar en ritmo

Por su parte, Iván Marín, el destacado parador en corto de la selección nacional que actualmente está jugando con el Lincoln Saltdogs, equipo de la Liga Independiente American Association, ha participado en tres (dos como titular) de los cuatro desafíos que ha disputado se novena y acumula un imparable en nueve turnos oficiales para un promedio ofensivo de 111 puntos. El infielder granadino suma una carrera anotada, negocia dos bases por bolas, se poncha cinco veces y aún no registra ningún intento de robo de bases, acción ofensiva que es una de sus fortalezas como jugador.   

Sobre su tímido estreno con el Lincoln, Marín manifestó: “En realidad no me preocupa este inicio, pues al llevar pocos turnos, cada imparable que conecte me ayudará a mejorar rápido mi promedio ofensivo. Eso sí, estoy claro que debo hacer algunos ajustes para empezar a funcionar como me lo he propuesto”.