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El Huesca selló este lunes, con su victoria a domicilio ante el CD Lugo (0-2), un ascenso histórico a la primera división del futbol español. En su tercera temporada consecutiva en segunda, la octava desde su refundación, los aragoneses aprovecharon la primera oportunidad que tenían para certificar un ascenso inédito a la máxima categoría del futbol español, en la que competirán el próximo curso.

Antes de ponerse manos a la obra, ayudó al Lugo a hacerle pasillo al filial rojiblanco por su ascenso a tercera división. Después, saludó a los 400 aficionados que lo acompañaron en el Anxo Carro. Los de Rubi estaban convencidos de que era el día de hacer historia.

El partido se les puso de cara pronto. Lo mejor que podía pasarles para templar los nervios. Condujo Melero, conectó con Moi Gómez, cedido, curiosamente, por el Sporting de Gijón (rival por el ascenso), y en la frontal del área recogió el balón Gallar con algo de fortuna en el primer toque y un gesto de clase en el segundo para enchufarla con precisión.

El gol alivió la presión de los oscenses, pero el Lugo no estaba dispuesto a facilitarle la fiesta en el Anxo Carro. Escriche, que se ha convertido en indiscutible para Francisco tras haber dado el salto desde el filial, remató a bocajarro en el segundo palo en un saque de esquina y Remiro se dejó la cara para despejarlo. El portero quedó aturdido, pudo continuar un poco más en el césped, pero finalmente tuvo que pedir el cambio y fue retirado en camilla a los 26 minutos.

Debutó Roberto Santamaría con el Huesca y pronto cogió confianza con un vuelo acertado para sacar un cabezazo de Iriome a la media hora. El Huesca apretó en el último cuarto del primer período. El larguero, en una falta que despejó Azeez y que sacaron entre Roberto y el larguero, demoró unos minutos el segundo gol de los aragoneses, que llegó en el 38.

Gol de la sentencia 

Pulido, de espuela, batió a Roberto tras recibir un pase que filtró el exrojiblanco David Ferreiro y acercó aún más el ascenso a los oscenses. El Lugo reaccionó tras el descanso con la entrada de Sergio Gil por Cristian Herrera y puso en problemas al Huesca, pero falló en el área. Santamaría frustró el gol de Jaime Romero a los 52 minutos y vio cómo un cabezazo de Escriche se iba desviado segundos después. El Huesca seguía teniendo renta y, por si acaso, Rubi incorporó a Sastre para ayudar a contener el empuje de los locales.

La sentencia pudo llegar a falta de media hora, pero el árbitro le anuló por fuera de juego (lo era por centímetros) el tercer gol al Huesca, que era el segundo de Pulido, esta vez de cabeza en una falta colgada por Moi Gómez.