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El juego de ida de la final del torneo de Clausura 2017-18 de la Liga Primera, entre Real Estelí y Caciques del Diriangén, se disputaría este fin de semana solamente si el equipo diriambino, que será local, garantiza presencia policial en su estadio, según acordaron los clubes finalistas, ayer durante una reunión que sostuvieron con dirigentes de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut).

Con motivo de encontrar una alternativa viable para disputar los juegos de ida y vuelta de la final del Clausura, representantes del Diriangén, Real Estelí y Liga Primera, se abocaron a Fenifut y aceptaron los siguientes acuerdos: los partidos de la final se jugarán siempre y cuando ambas instituciones garanticen presencia policial en sus estadios; ambos encuentros se disputarán solamente con barra del equipo local; estará prohibido quemar pólvora (fuegos artificiales y bengalas); así como la distribución y consumo de bebidas alcohólicas.

El presidente de Fenifut, Manuel Quintanilla, ambientó los acuerdos e informó que mañana habrá otra reunión entre los clubes finalistas, la Liga Primera y la federación, para analizar si existen condiciones de cara a la celebración del juego de ida, primordialmente si es posible que la Policía Nacional despliegue un cordón de seguridad dentro del estadio Cacique Diriangén para resguardar la seguridad de los fanáticos.

“Este jueves (mañana) nos reuniremos nuevamente para decidir si es oportuno disputar el juego de ida, todo depende de que la Policía pueda hacer presencia en el estadio. En caso contrario, no podría realizarse, porque nuestra prioridad es garantizar la seguridad de los fanáticos y queremos evitar un incidente que acabe en tragedia”, manifestó Quintanilla, quien a su vez informó la anuencia de la directiva diriambina de garantizar seguridad privada.

En el hipotético caso de que se dispute el juego de ida este fin de semana (por definir si será sábado o domingo), el de vuelta se celebraría siete días después en el estadio Independencia. Una vez que se defina el campeón del Clausura, ambos equipos acordaron que no habrá acto de premiación, para evitar alteración de las barras, sobre todo si se corona el equipo visitante. “Creemos que es lo más conveniente, la premiación se realizaría en otra ocasión”, aseveró Quintanilla.

“Confiamos en jugar”

El sentir de Nicolás Bolaños, propietario y presidente del Diriangén, es el mismo que desde la primera vez que la Liga Primera reprogramó el juego de ida de la final: “Queremos jugar cuanto antes, estamos anuentes a ofrecer las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de los fanáticos”. El directivo ratificó los puntos que señaló Quintanilla y expresó su deseo de definir al campeón del Clausura para asimismo conocer al segundo representante de Nicaragua en la venidera Liga Concacaf.

“Sería una lástima no jugar la final en el tiempo que nos ofreció Concacaf para sacar al campeón. Obviamente aunque se pierda el segundo cupo a ese torneo internacional tendríamos que jugar en algún momento la final. Pero no tendría el mismo sentido, sin el valor agregado de adjudicarte el boleto a Liga Concacaf, es un anhelo de la fanaticada y de los equipos, así que confiamos enjugar cuanto antes”, refirió Bolaños.

Desde su posición como cabeza de la directiva diriambina, Nicolás Bolaños ha mostrado anuencia a responder con las exigencias que amerita la celebración de la final, ofreciendo alternativas que garanticen la seguridad de la fanaticada, de los jugadores y agregados. Por su parte, el “Tren del Norte” ha evitado pronunciarse mientras el tiempo para definir al campeón del Clausura se agota.