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Tras un inicio complicado como relevista en Clase A Fuerte con el equipo Rancho Cucamonga y en una aparición en Triple A con el Oklahoma City, el prospecto zurdo nacido en Nicaragua Leonardo Crawford está viviendo tiempos de resurgimiento y establecimiento en Clase A con el conjunto Great Lakes Loons, donde trabajando como relevista y abridor ocasional está obteniendo muy buenos resultados.  

Los Dodgers de Los Ángeles, la organización que lo firmó en el 2014, decidieron que el nica empezara la actual temporada de Ligas Menores en Clase A Fuerte, donde registró dos relevos de 2.2 y 3.0 innings lanzados, permitió dos carreras limpias, consiguió una victoria y forjó una efectividad de 3.18. 

Tiempo después y frente al asombro de todos, los Dodgers ascendieron a Crawford hasta la categoría Triple A, la antesala a las Grandes Ligas. En este escenario, Leo solo tuvo una aparición y como relevista echó a perder la victoria de su equipo al permitir un jonrón con las bases llenas en solo un tercio de inning de labor. 

Sobre esta corta experiencia en la categoría más próxima a la Gran Carpa, Crawford manifestó que “fue una experiencia buena, sin importar el resultado. Creo que ese llamado a Triple A fue una oportunidad para mejorar y tener una idea más clara de cómo se trabaja en esos niveles de mayor exigencia. Me tocó entrar en un momento difícil, había corredores en base y eran entradas extras. No pude sacar un buen resultado, pero aprendí de esa experiencia”.

Hora de establecerse

Luego de ese episodio de terror en una categoría exigente, Crawford fue enviado a continuar su desarrollo en el beisbol organizado en Clase A, donde actualmente está dando resultados satisfactorios y olvidándose del mal momento que pasó en el inicio de la campaña. 

Desde su regreso a esta categoría, en la que terminó el 2016 (4-1, 2.20) y jugó todo el 2017 (7-10, 4.60), Leonardo ha participado en siete desafíos, acumulando 17.1 innings lanzados en los que permite únicamente dos carreras limpias para una efectividad de 1.04. 

Si bien es cierto presenta balance de 0-1, su buen trabajo se refleja en el dato que señala que sus rivales le batean para un promedio ofensivo de .194 y en que solo otorga dos bases por bolas en el mismo recorrido en el que poncha a 13 adversarios.

De las siete apariciones que registra en Clase A, el prospecto nicaragüense ha funcionado como abridor en las últimas dos, y aunque no ha podido ganar, ha demostrado que no desentona en ese rol, pues en ocho episodios completos no admite carreras, no regala bases por bolas y retira por la vía de los strikes a siete rivales. 

¿Seguirá como abridor?

Consultado sobre estas últimas dos presentaciones y sobre la posibilidad de mantenerse como abridor, Crawford comentó que “sinceramente no puedo confirmar si voy a seguir en el staff de abridores, pues los encargados del equipo no me lo han señalado y estoy consciente que he funcionado como abridor, porque hemos tenido que jugar dos partidos el mismo día”. 

Eso sí, el lanzador pinolero dejó claro que prefiere ser parte de la rotación. “Me gusta y me siento más cómodo como abridor por ser este el rol que más he desempeñado en mi carrera, sin embargo, estoy acostumbrándome al trabajo de un relevista y aprendiendo para cada vez lucir mejor desde el montículo. Mi objetivo es seguir creciendo”, dijo el pistolero, añadiendo que “la clave para estar luciendo solvente en Clase A ha sido mantener el control sobre mi recta y usar en el momento indicado mis lanzamientos rompientes”. 

En general, durante lo que va de la temporada de Ligas Menores y sumando su actuación de todas las categorías, Crawford tiene balance de 1-2 y presente una efectividad de 2.70.