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La multitud en Oakland se sentía estrangulada por la depresión después de ver perder a sus Warriors por 17 puntos el primer período, pero el acercamiento a 10 en la mitad del trayecto 51-61, y el espectacular salto en el tercer cuarto para adelantarse 84-77, quitó la soga del cuello y le permitió al equipo de Steve Kerr, recuperando su puntería larga y el atrevimiento, cerrar su resurgimiento atropellando 31-9 a los Rockets en el último período, para confeccionar una victoria insospechadamente rotunda por 115-86, nivelando la serie 3-3, y obligando a un duelo crucial por el banderín del Oeste y el boleto a la final de la NBA. Ese último cuarto, dejó al desnudo a los Rockets tan impresionantes en el inicio, mientras Klay Thompson quien logró 9 triples, fue el mejor anotador del juego con 35 puntos, superando los 32 de Harden, apagado por completo en las dos últimas etapas. Se espera el lunes una batalla infernal.

Rockets acribillan

Una pesadilla fue el primer cuarto para los Warriors. Estuvieron en la pelea hasta un equilibrio 15-15 con Stephen Curry consiguiendo 7 puntos consecutivos con par de dobles y un triple, mientras Kevin Durant se mostraba raramente desorientado. De repente, los de Golden State no sabían hacia donde ir y los Rockets se volcaron con una racha de 11-0, para adelantarse 33-19 ante la incredulidad de la multitud.

Finalmente, el equipo de Houston se impuso 39-22, una ventaja de 17 muy pesada aún para los Warriors. La diferencia la estableció la efectividad en tiros de tres, de 12-8 por parte de los Rockets, y apenas de 8-1 por los Warriors. Harden con 15 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias, y Ariza con 10, fueron los grandes pilares de Houston que no contaba con el aporte de Chris Paul. Por los Warriors, la artillería de Durant y Curry fue reducida a 7 puntos cada uno.

Buen recorte

Pudo conseguir una mayor aproximación Golden State en el segundo período, pero borrar 7 puntos fue revitalizante para el técnico Steve Kerr. Imponiéndose 29-22, los Warriors se metieron en la pelea 51-61 con medio trayecto por recorrer y la necesidad de hacer ajustes tanto en los tiros largos como en las penetraciones.

En cierto momento con 3:59 minutos pendientes, los Warrios estuvieron a cinco puntos (45-50), pero volvieron a perder la brújula disparando y su defensa flaqueó. Tres libres de Harden y otro triple del inspirado e implacable Gordon, recuperaron la distancia de 10 para los Rockets. Harden con 7 puntos se elevó a 22 y Gordon con sus 4 triples en 4 intentos, llegó a 16, en tanto por los Warriors, Curry alcanzó los 13, con Durant y Thompson aterrizando en 14. En este segundo cuarto, los dos equipos acertaron tres triples, pero el porcentaje de Golden State desde afuera era miserable: apenas .222, por .500 de los Rockets.

Warriors al asalto

El despegue de los Warriors en el tercer período fue huracanado con dos triples de Thompson y uno Curry, asegurando una racha de 11-0 y por vez primera desde el inicio del primer tiempo, ventaja de 62-61, que dio inicio a un tiroteo, que los Warriors desequilibraron recuperando a tiempo su tiro largo.

Un triple de Thompson y dos consecutivos de Curry, le facilitaron a los Warriors una ventaja de seis puntos 82-76 faltando 56 segundos. Finalmente, dominando estos 12 minutos 33-16, los Warriors entraron al último cuarto en ventaja de 7 puntos 84-77, con 7 tiros de tres por solo 3 de los Rockets. Harden se estiró a 32 puntos, máxima cifra en el juego. En el cierre, mientras los Warriors trituraban a los Rockets 31-9 en el último cuarto asegurando el triunfo 115-86 por 29 puntos, la ausencia de Chris Paul con Houston hacía ver un agujero profundo y negro. ¿Estará de regreso el lunes? Esa es una gran intriga.