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Tan cerca y finalmente tan lejos. ¡Ah, si  George Hill no ha fallado ese tiro libre en el último instante con el marcador 107-107 y solo cuatro segundos pendientes! La especulación, es inútil. Lo real, lo dramático, lo doloroso, lo irreparable, es que Hill falló dejando sin efecto otra monumental actuación del astro LeBron James, facilitando tiempo y abriendo espacio para que los Warriors se volcaran impetuosamente en el tiempo extra y superaran 122-114 a unos tenaces Cavaliers, que solo en ese período de cinco minutos, se vieron pequeños frente a Golden State.

 Solo LeBron cree

James con 51 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias y 3 triples, volvió a ser la fiera que vemos juego tras juego, llevando a su equipo a rozar el milagro de abrir ganando en casa ajena. Después de 56-56 en la mitad del juego, los Cavaliers se impusieron 29-23 en el cuarto período para empatar 107-107 con el libre acertado de Hill, pero flaquearon en el pequeño tiempo extra ,y con diferencia de 17-7, los Warriors aseguraron la victoria 124-114.

Qué buena señal

Sin ningún temor por pisar el acelerador y con suficiente atrevimiento para fajarse en un duelo de cañoneo, ambos equipos ofrecieron un espectáculo atractivo durante los primeros 12 minutos con ventaja de los Cavaliers 30-29, aprovechando un despliegue de 12 puntos con 3 asistencias de LeBron en respuesta a los 11 puntos y 3 asistencias de Curry, quien acertó sus 2 triples por 1 de James.

 Suspensión al “Chocolatito” es solo por precaución

Abrió Cleveland adelantándose 4-0 y 6-2, pero Golden State con triple abridor de Curry, un doble y un tiro libre del mismo artillero, equilibró 6-6. A partir de ese instante, no hubo diferencia superior a los 3 puntos y la pizarra estuvo cambiando de manos frecuentemente, hasta que un doble de Clarkson recibiendo de James, dejó a los Cavaliers en ventaja por un punto. Love de regreso marcó 9 puntos y Durant, reducido a 6, se sintió como un extraño.

El triple de Curry

A diferencia del primer período, los Cavaliers se apuraron en el segundo y abriéndose paso entre la inseguridad de los Warriors, consiguieron ventajas de 9 y 11 puntos 44-35 y 51-40, con James llegando a 20 puntos.

 El que pega primero, ¿pega dos veces?

La impresión de un triunfo amplio por parte de los Cavaliers en este cuarto, fue siendo borrada poco a poco al ordenarse mejor los Warriors abriendo grietas en una defensa que les había cerrado puertas. Los contragolpes y los disparos largos, le permitieron a Golden State imponerse 27-26 y forzar un vibrante 56-56, cuando sobre el silbato, Curry acertó un triple, desvaneciendo la desventaja de tres puntos conseguida por tres tiros libres consecutivos de James, quien se alargó a 24 puntos, en tanto Curry llegaba a 18 puntos. El aporte de Kevin Love, con 12 puntos y 6 rebotes, tenía significado. El 56-56 correspondía con precisión al equilibrio visto.

Respiran Warriors

Viendo a los Warriors impulsarse rápidamente a una ventaja de 7 puntos, 66-59, en los primeros tres minutos del tercer período, con James y Curry sin poder marcar, se volvió a pensar en la capacidad de progresión de Golden State cuando el partido llegaba a ese punto. No fue así. Faltando 5:27 minutos, los Cavaliers con un triple de LeBron nivelaron las cifras 68-68 preocupando a la multitud.

 Pérez debe imponerse a Mairena

Sin embargo, un doble de Durant en penetración por la izquierda y triple de Thompson, quebraron un empate a 75, facilitándole ventaja de 5 a Golden State 80-75. Un dunk de Looney amplió 82-75, mientras LeBron con 36 puntos, tomaba un pequeño descanso. Imponiéndose 28-22, los Warriors entraron al último cuarto con ventaja de 6 puntos 84-78, no propiamente tranquilizante, pero un respiro.

Los Cavaliers, en un esfuerzo supremo con Lebrón llegando a 49 puntos, forzaron entre el oleaje de angustias, un empate 107-107 al fallar Hill un tiro libre garante de la victoria. En la prórroga, los Warriors estuvieron imparables y terminaron imponiéndose 124-114, obviando los 51 puntos de LeBron.