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Primero el Managua FC y después los Caciques del Diriangén, se convirtieron en los verdugos del Real Estelí en la temporada 2017-18 de la Liga Primera, imponiéndose ambos ante los norteños en instancias eliminatorias, dejándolos con las manos vacías. El club esteliano completó el pasado sábado una campaña de fracaso absoluto, sin remedio alguno, ni excusas, al ser un plantel cuya base es la selección nacional y disponer de mayores recursos económicos en relación a los demás equipos de la Primera División pinolera.

En el torneo de Apertura, los “Leones Azules” se encargaron de aniquilar a los estelianos en semifinales, despejando el camino para que el Walter Ferretti se quedara con el título. Como consecuencia, el director técnico Otoniel Olivas, anunció que dejaría el banquillo al concluir el Clausura. Para su infortunio, se encontró en la final con un Diriangén en su mejor momento, en contraste con un Real Estelí debilitado mentalmente y redundante en su juego, al límite que su rival encontró la fórmula de descifrarlo.

El todopoderoso equipo norteño, que ostenta el récord de haberse coronado de forma invicta en 2003, 2004 y 2016, logrando además establecer una marca centroamericana de 55 juegos sin conocer la derrota, fue apeado de su trono en el futbol nacional y no participará en la segunda edición de la Liga de la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf), evento al que asistirán el CD Walter Ferretti y Caciques del Diriangén, campeón del Apertura y Clausura, respectivamente.

Amarga despedida

Otoniel Olivas, quien tomó la dirección técnica del “Tren del Norte” en 2002, logró ganar 21 títulos en torneos cortos, ocho de Apertura y trece de Clausura. Sin embargo, en su temporada de despedida, abandonó el banquillo saliendo por la puerta de atrás, con una fanaticada esteliana que criticó su gestión en las más recientes campañas por su estilo monótono y la falta de resultados positivos en la Liga de Campeones de la Concacaf y en la edición pasada de la Liga Concacaf, cayendo en la primera fase.

En los eventos internacionales, el Real Estelí tiene números endebles: 32 derrotas, 12 empates y un triunfo, el cual consiguió ante el CD Águila de El Salvador, en octavos de final de la naciente Liga Concacaf, pero fueron eliminados en esa instancia en la tanda de penales. El no trascender en ese tipo de justas pudo ser el motivo de mayor peso para que la directiva esteliana y el técnico Olivas pusieran fin a su relación laboral. Después de perder el Clausura ante el Diriangén y frente a su afición, queda claro que fue la mejor decisión.

En el pasado torneo de Apertura, los norteños acabaron como líderes de la etapa regular, con 42 puntos, producto de 13 victorias, tres empates y dos reveses, con 41 goles anotados y 15 permitidos (+26). En el Clausura repitieron el liderato con 42 unidades, después de haber ganado 13 encuentros, perder tres y empatar tres, anotando 42 goles y permitiendo 18 (+24). En ambos torneos superaron por seis y diez puntos al sublíder, respectivamente.

Pese a que los números del Real Estelí son dignos de destacar, falló en las instancias claves, pero además dejó en evidencia que necesita renovar su filosofía. Primero el Managua FC y luego los Caciques del Diriangén, demostraron que el “Tren del Norte” se quedó sin combustible.