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Existen goles históricos que atraviesan el tiempo, algunos por su calidad, otros por su relevancia, pero pocas veces se conjugan ambos aspectos. Este es el caso del que marcó el delantero del Diriangén, Luis Coronel, para empatar el partido de ida de la final del torneo de Clausura ante el Real Estelí (1-1, 3-2 global). La anotación del jugador Cacique combinó elegancia en su manufactura, drama en el cierre del encuentro y le otorgó el título a ese club, después de doce años desde la última vez que fue campeón.

El Estadio Independencia, de Estelí, fue el escenario en el que Coronel marcó el gol más importante de su corta carrera como jugador de Primera División, según sus propias palabras. Y no exagera, el delantero de 21 años fue el gran responsable de liquidar al todopoderoso Real Estelí y regresarle a la afición diriambina la alegría de ostentar un campeonato, después de varios intentos fallidos. 

“Ese fue un momento inexplicable, tengo un recuerdo rapidísimo, como un flash de cámara, no aterrizaba a la idea de que estábamos ganando el campeonato, yo solo pensaba en darle gracias a Dios, porque nos estaba cumpliendo el sueño de los diriambinos, ese era mi sueño de niño, se lo pedí tantas veces y permitió que marcara. Sin duda es el gol más importante de mi carrera, hasta ahora”, manifestó Coronel, un jugador criado en la cantera Cacique. 

Aún emocionado y conmovido por haber ganado el torneo de Clausura, Luis Coronel reconoce que jamás dudó de que su remate perforaría el marco que defendía el guardameta esteliano Henry Maradiaga. “Miré que Niño bajó la pelota con la cabeza y venía hacía mí, no tuve duda de que debía rematar, me perfilé muy rápido y lo prendí, sabía que acabaría en gol, porque me tengo confianza y le pegué como debe ser, colé el balón cerca del ángulo. Lo demás es historia, hasta había practicado el festejo, había soñado celebrar así, tenía la convicción de que se iba a cumplir”, recordó el delantero, quien al mejor estilo de un soldado, se llevó la mano a la frente para celebrar su anotación, no es coincidencia de que se apellide Coronel.

El festejo de Luis y la pronta reacción de sus compañeros de equipo y cuerpo técnico, refleja la dimensión del suceso en cuestión. No se trataba de un gol cualquiera, tenía todos los condimentos para ser considerado el gol más importante de los Caciques esta temporada, no hay existe la menor duda de que marcará el antes y el después de una institución. “Esa fue una reacción natural después de haber perdido contra ellos (Estelí) hace tres años y dos semifinales seguidas”, aseveró Coronel, cuyo nombre ya tiene un sitio privilegiado en las páginas doradas de la historia Cacique.

“Me debo al Diriangén”  

Rescatando lo anecdótico, es importante señalar que pese a verse abajo en el marcador, tras el gol del español Pablo Gállego, la postura de los Caciques fue de no bajar la guardia, incluso cuando parecía que el tiempo sería su peor enemigo. “Cuando cayó el gol del Real Estelí quedé en silencio, no quise hablar con los compañeros, solo estaba enfocado en buscar el gol del triunfo, siempre me dije que no había que dejar de creer, que teníamos la capacidad de remontar y sabía que tendríamos una oportunidad para marcar y así fue. Nuestro mayor mérito es no darnos por vencido”, remarcó Coronel.

La posición de los Caciques fue el reflejo de un técnico que sabe ganar, Mauricio Cruz. El estratega diriambino jamás mostró debilidad, fue el primero en alentar a los jugadores y en hacerles saber que era posible alcanzar el objetivo. “Si hay alguien que quería ese campeonato era el profesor (Cruz), me ha ayudado demasiado a crecer esta temporada, a jugar de una manera más práctica, más directa, de la forma que solo él sabe hacerlo, de la forma en la que se ganan los campeonatos, tiene todo el mérito de este triunfo”, reconoce Luis Coronel, quien apeló a la garra diriambina para encumbrar a su equipo.

“El futbol es justo, muchas veces regresé de Estelí cabizbajo porque nos ganaban, pero en cada temporada tratamos de mejorar e íbamos demostrándolo con resultados, esta vez nos tocó regresar a Diriamba con el título de campeones, fuimos merecedores del campeonato y estamos agradecidos con Dios por habernos bendecido. No hay duda que soy un Cacique de sangre pura, este es el equipo de mis amores, me he formado aquí desde pequeño y siempre anhelé ganar un título con este club, yo sabía que este momento llegaría tarde o temprano, ahora deseo disfrutarlo y estamos convencidos que vendrán más logros”, remarcó el joven delantero.