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Roniel Raudes pierde, la mala racha continua. Luego de su presentación de seis episodios completos en los que permitió seis imparables y cuatro carreras limpias, además de haber otorgado una base por bolas y de haber ponchado a dos bateadores rivales en el duelo que sus Medias Rojas de Salem perdieron 4-3 ante las Rocas Azules de Wilmington en Clase A Fuerte, el derecho granadino llegó a cinco aperturas consecutivas sin conocer la victoria, dejó su récord en dos triunfos con cinco reveses y desmejoró su efectividad de 3.68 a 3.95.

Raudes, quien pierde cuatro de sus últimas cinco apariciones como abridor, tuvo un inicio alentador en la que fue su décima apertura de la temporada en Ligas Menores, sin embargo, un momento de fragilidad en el cuarto episodio lo llevó a la debacle. En la primera entrada, Nick Heath le conectó doble como primer bate, pero no se dejó intimidar y acabó con el peligro retirando en fila a Gabriel Cancel, a Khalil Lee y a Kort Peterson, el segundo de estos fue eliminado por la vía de los strikes. En el cierre de este inning los Medias Rojas le dieron al nica una ventaja de 1-0. 

En el segundo capítulo, Xavier Fernández le abrió con imparable y, tras dominar a Melbrys Viloria en un roletazo para doble matanza, le otorgó base por bolas a Chris DeVito, quien no progresó en las almohadillas, pues su compañero Óliver Núñez fue obligado por Raudes a fallar en una inofensiva rola a la zona de las paradas cortas. Luego, en el tercer episodio, el pistolero sultaneco lució inalterable y no le ofreció mayores libertades a la ofensiva del Wilmington.

Feroz ataque

Sin embargo, el cuarto inning fue fatal para el pinolero, quien pareció otro lanzador, muy distinto al de los episodios anteriores. Lee le abrió la tanda con un sencillo al jardín derecho y enseguida Peterson lo sacudió con un doblete que puso el juego 1-1. Tras estos dos, el artillero Fernández lo castigó con un hit hacia la pradera central y con dos en circulación Viloria lo estremeció con un cuadrangular al bosque derecho, moviendo la pizarra a 4-1. Pese al castigo recibido, Raudes siguió en el montículo y terminó este ronda de pesadilla dominando a los siguientes tres adversarios. 

Tras mostrar esa mejoría en el cierre, la dirigencia del equipo decidió mantenerlo en la loma de los sustos y en una muestra de enderezamiento apagó a los tres que enfrentó en el quinto y a los tres que encaró en el sexto. No apareció en el séptimo y salió dejando el juego perdido 4-3. Pese a su gran cierre dominando a los últimos nueves rivales a los que se midió, no pudo escapar de la derrota y, aunque su equipo intentó librarlo del revés, fue misión imposible.