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Yo imagino algo así como Frazier-Alí en 1971. Un fajador como Ricky Hatton, que es feroz golpeador al cuerpo, arremetiendo siempre, tratando de destruir a un púgil con las características de Manny Pacquiao, que junta rapidez de piernas y manos, con gran poder y suficiente astucia. La cita es en el infierno que nos grafica Dante con frases como ésta: Y aquí, la negra tierra estremecida/ tembló con furia tal, que hasta ahora siento/ baña el sudor mi mente espavorida.

¡Diablos!, ¿quién prevalecerá? El favorito es Pacquiao, vencedor de toda la realeza entre las 112 y las 135 libras, y aniquilidor de Oscar De La Hoya en las 147, empujándolo al retiro. Pacquiao, terriblemente agresivo, es tan sereno, que podría parecernos imperturbable peleando en la proa del Titanic hundiéndose.

Hasta hoy, ha sido tan experto como Tales de Mileto resolviendo ecuaciones complicadas, y seguramente, Hatton en 140 libras, será el equivalente a una de ellas por su fogosidad, impulso suicida y confianza en sí mismo. El fue capaz de llegar hasta la cabeza de un fantasma como lo es Floyd Mayweather, y sacudirlo.

Doce asaltos, parece ser un trayecto muy largo para impedir que el filipino, establezca la distancia apropiada para la efectividad de sus golpes, y hacer que sus piernas en permanente y ágil movimiento, le permitan entrar y salir como lo hizo Juan Manuel Márquez frente a él, atormentándolo, y lo mantengan fuera del alcance de las bombas que lance Hatton.

Lamentablemente, no podemos utilizar el aplastante triunfo de Pacquiao sobre De La Hoya, como un buen referente para valorar las posibilidades de Hatton, quien se asegura, ha conseguido el mejor estado atlético de su carrera, y cabalga sobre un estímulo incontrolable. Hatton, no solamente no es muy creativo, sino previsible en su accionar, pero como atropellador difícil de controlar, siempre es temible, y naturalmente, Pacquiao está claro de eso.

¿Qué pelea esperamos en el MGM Grand de Las Vegas? Hatton saltando como un tigre buscando como colocar la mayor presión encima de Pacquiao, con el objetivo de quitarle tiempo para planificar, lo que hizo grandioso a Roberto “Mano de Piedra” Durán, mostrado con todos sus detalles en la revancha con Esteban de Jesús, y colocado nuevamente en relieve durante su primer enfrentamiento con Leonard.

No es tan viable que Pacquiao vaya tan directamente al grano como lo hizo con Juan Manuel Márquez en mayo del 2004 en Las Vegas, tumbándolo tres veces, porque en las 140, Hatton está en su terreno, y en el arranque del combate, físicamente estará entero y mentalmente más claro.


La gran ventaja de Pacquiao, es disponer de mejores recursos y ser consistente asimilando. Frazier siempre estuvo sobre Alí sin dar ni pedir tregua, forzándolo a pelear en reversa y utilizar amarres. ¿Tendrá suficiente oxígeno y determinación Hatton? Pienso que Pacquiao va a llevarlo a un punto de desgaste físico, para terminar imponiendo su contundencia y ganar por KOT.


Eso sí, será una pelea infernal, quizás de salvajismo puro, con “olor” a azufre.

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