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Ese primer impulso hacia la grandeza de Jonathan Loáisiga, es el de la juventud nicaragüense esperanzada en un futuro mejor; ese atrevimiento con su pitcheo variado y controlado, es el que se necesita cuando se persiguen proezas, como la de establecerse en el mejor beisbol del mundo; esa confianza que mostró mientras realizaba 91 lanzamientos, 57 de ellos strikes, es del tamaño de la que todos tenemos en él.

No hay duda que ese muchacho que vimos anoche lo necesariamente pensante y lo suficientemente exigente con su brazo para dibujar cinco ceros permitiendo solo tres imparables y obviando cuatro boletos, tiene la cara, la actitud, la convicción de un vencedor. Está muy joven aún, pero ¿acaso el presente y el futuro del planeta no está en manos de esta juventud enérgica y alegre, sacrificada y bullidora, y sobre todo, capaz de mover montañas?

Alarde de confianza

¡Qué buen debut! Superando expectativas. Un ponche en el primer inning y tres en el segundo. Vaya alarde para percatarte que estás en las Grandes Ligas; que el inmenso y majestuoso Estadio de los Yanquis con costo superior a los mil quinientos millones de dólares, no te asusta; que te parece haber vivido siempre en Nueva York; que el uniforme a rayas te ajusta bien; que la distancia del montículo al plato, es la misma, 60 pies y 6 pulgadas; que no te sientes pequeño en el mismo vestidor de Judge, Stanton, Gregorius, Torres, Severino y tantos; que eres joven, ansioso, sin temor a los riesgos, cargado de sueños tan grandes como los libertadores, y que te consideras, con esas rectas de 97 millas aplicándole apropiadas combinaciones, capaz de vencer todas las dificultades que se te presenten.

Sometido a prueba

No hubo ponche en el tercer episodio estirándose a 49 disparos, después de 15 en el primero y 21 en el segundo. En el cuarto, su gran prueba: bases llenas con dos outs consecuencia de hits al jardín derecho de Ramos y Adames, más boleto a Smith con conteo completo.

Ahí estaba el antesalista Arroyo como amenaza, congelado por el sexto ponche del nicaragüense, asegurando el cero y manteniendo la ventaja por 1-0 proporcionada por el jonrón 14 de Didi Gregorius.

En vista de su progresión en lanzamientos, se decidió que el quinto inning sería el último, con opción a la victoria que finalmente consiguió por 5-0, al estirar su ofensiva los Yanquis. El hit de Fields con un out, no lo alteró. Un buen out de Torres con fildeo a su izquierda y buen tiro a segunda, le clarificó el panorama para someter a Bauers.

Los jóvenes se imponen

Rumbo a los 24 años, el muchacho capitalino de 5 pies 11 pulgadas exhibió su material apuntándose su primer triunfo en la Gran Carpa. ¿Qué hay de nuevo? pregunta Rubén en su Canto Errante. Y se responde, “tiembla la tierra, un cometa va a aparecer, se cumplen las profecías de Malaquías” Podría agregarle: anoche debutó un pitcher pinolero de grandes proyecciones, y todo hace indicar que será un vencedor. Esa es una novedad aún en estos momentos tenebrosos que el desventurado país atraviesa.