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Seis meses después de haber sucumbido en Japón, Carlos “Chocorroncito” Buitrago buscará esta noche un milagro, ese que se le escurrió de las manos en la tierra del Sol Naciente. La vida ha sido tan cariñosa y misericordiosa con Buitrago, que con apenas 26 años le ha regalado 5 oportunidades de título mundial, cuando para otros peleadores es una utopía disputar campeonato una sola vez.

Buitrago no tiene otra opción esta noche que no sea la de ganar en el Coliseo José Miguel Agrelot en San Juan, Puerto Rico. Derrotar a Ángel “Tito” Acosta no debe ser una posibilidad para él, a estas alturas es una obligación. Después de hoy no tendrá excusas, dio el peso sin desgastarse, tuvo una preparación responsable, fue entrenador por el venezolano Luis Escorche y será dirigido por el cubano Osmiri “El Moro” Fernández. Ahora le toca a él aprobar la materia, romper el victimismo, ser verdugo y convertirse finalmente en campeón del mundo, de lo contrario será recordado como uno de los mayores fracasos en la historia del boxeo nicaragüense.

¿Puede ganar Buitrago?

Existen argumentos para reforzar la teoría del triunfo de Buitrago. Tiene mayor experiencia, es mejor boxeador técnicamente que el boricua, sabe lo que es recorrer 12 asaltos y triunfar de visitante en territorio del enemigo, su lista de rivales enfrentados y derrotados es de mayor peso, no obstante, esas ventajas necesitan ser capitalizadas con una dosis grandísima de valentía y bravura. Un peleador sin alma es como un cielo sin estrellas, vacío, oscuro, sin brillo.

¿Cuáles son las desventajas del nica? La primera indefectiblemente es que está invadiendo oficialmente una categoría que si bien es cierto ya conoce, es hasta hoy que realmente enfrentará a un rival de un nivel superlativo.

Acosta tiene dos bombas de tiempo en sus manos, le basta explotar una en cualquier momento para terminar con la historia de un combate. “Chocorroncito” también tendrá que remar contra los jueces; en Puerto Rico con una decisión cerrada sabe es casi imposible ganar. Por eso se entiende su postura de presionar previo al combate a los encargados de impartir justicia. “Espero que sean neutrales y punteen sin preferencias”, dijo el nica hace unos días.

Debe ser inteligente y paciente

Las estadísticas no deben ser una camisa de fuerza pero sirve como parámetro para valorar que puede ofrecer un peleador, más cuando se trata de un pegador como Acosta. De los 14 nocauts del boricua, 14 han sido antes del sexto asalto, 12 de estos los suma en los primeros tres. También está comprobado que a partir del séptimo round, el puertorriqueño empieza a bajar el ritmo de combate y evidencia sus carencias cuando un peleador se le mueve y contragolpea con maestría.

Desde el primer asalto, Buitrago se dará cuenta que es lo mejor para él. Si en realidad le siente la pegada al boricua, lo más sensato es que busque un combate a la media distancia, utilizando mucho el jab de izquierda, desplazándose para no ser un blanco fijo, y moviendo la cintura con la intención de pasar la mayor cantidad de golpes posibles.

De no resentirle la pegada, “Chocorroncito” puede permitirse tomar más riesgos pero utilizando la inteligencia. Ante un pegador siempre hay que tener precaución y solo apretarlo cuando está debilitado. La experiencia está del lado de Buitrago, debe explotarla al máximo, y tratar que el combate se alargue más allá del sexto round. Entre más minutos pase, la fiera boricua pierde poder. La paciencia es clave y fundamental, sumándole el factor de obedecer a la esquina.

No es difícil predecir la postura de Acosta. Su estrategia es golpear a los bajos con ese gancho de izquierda, combinarlo con el cruzado y finalizar con el recto de derecha al rostro. En la medida de que el “Chocorroncito” pueda bloquear con su brazo derecho los bombazos del boricua, las posibilidades de Buitrago crecerán aceleradamente. Carlos es un peleador con un buen contragolpeador que además soporta castigo, pero no se trata de demostrar su capacidad de asimilación, sino de usarla en función de poder conquistar la corona.

No hay más qué decir. De Buitrago dependerá el recuerdo que quiere dejar para siempre. Esta noche no tiene otra opción que ganar sí o sí. De caer estrepitosamente, tocará el fracaso por quinta vez, con mínimas posibilidades de volver a tener otra oportunidad.