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  • AFP

Serena Williams todavía no ha dicho su última palabra. Pese a que su regreso en Roland Garros lo arruinó una lesión, la estadounidense aspira a lograr su octavo título de Wimbledon, que empieza el lunes, si su físico se lo permite.

¿Es favorita la ex número 1 del mundo en el templo del tenis? Una leyenda de este deporte, su compatriota Martina Navratilova, lo afirma. "Puedes tomarme por loca, pero ¿a quién colocarías por delante de Serena? (...) Poco importa cómo ella haya llegado. Si está en forma en Wimbledon, no sería sorprendente que se adjudicase el trofeo", indicó la extenista, nueve veces campeona en Londres, en la página web de la WTA.

Sin el problema físico de París, ¿hasta dónde habría llegado Serena? No se sabrá jamás. Pero el solo hecho de plantearse la cuestión demuestra que todavía es una potencial favorita, incluso después del nacimiento de su primer hijo, una niña, en septiembre.

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La estadounidense, actualmente 183º del ranking WTA, se anotó tres partidos sobre la tierra de Roland Garros. El nivel de dificultad de sus adversarias fue en aumento. Primero derrotó a la checa Kristyna Pliskova (entonces 70ª), después a la australiana Ashleigh Barty (17ª) y a continuación a la alemana Julia Görges (11ª). "Partido tras partido, ganó en confianza y cada vez parecía más cómoda en la pista", apuntó Navratilova.

Pero una lesión en los pectorales forzó su retirada antes del duelo contra otra ex número 1, la rusa Maria Sharapova, en los octavos de final. La estadounidense no ha vuelto a las pistas desde entonces, pero estará en Londres para intentar lograr su 24º título del Grand Slam y de esta manera igualar el récord absoluto de la australiana Margaret Court.

Cabeza de serie

Para su regreso al All England Club, dos años después de su victoria en la final contra la alemana Angelique Kerber, Serena Williams gozó de un buen sorteo. La condición de cabeza de serie (N.25), que los organizadores le otorgaron teniendo en cuenta su embarazo, le permitió evitar a una gran rival en primera ronda.

"Su clasificación no es importante. Incluso si fuese la 1000ª del mundo, seguiría considerándola favorita", aseguró Navratilova, estimando que la hierba, que se adapta mejor a su juego que la tierra batida, refuerza sus opciones de éxito.

De los cuatro grandes torneos, Wimbledon es donde ha jugado más finales: en nueve ocasiones, obteniendo siete títulos. La ex número 1 del mundo, que cuenta con otros tantos títulos del Abierto de Australia, tendrá en esta ocasión como primera adversaria a la holandesa Arantxa Rus (107ª).

La amenaza puede ser mayor en la tercera ronda donde podría medirse a la número 5 del mundo, Elina Svitolina. Pero ni la ucraniana, ni la americana Madison Keys (10ª) en octavos de final, ni la danesa Caroline Wozniacki (2ª) en cuartos, ni mismo su hermana mayor Venus Williams -finalista el año pasado- en semifinales, no serían obstáculos insalvables para Serena Williams si está en plenitud de facultades.

Sharapova también regresa

La mitad de las rivales más serias de la estadounidense se encuentran en el otro lado del cuadro: Kerber, quien la batió en la final del Abierto de Australia 2016, la checa Petra Kvitova, dos veces laureada en Wimbledon (2011 y 2014), y la española Garbiñe Muguruza, defensora del título y que derrotó a Serena Williams en la final de Roland Garros 2016.

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También aparecen en esta mitad del cuadro la número 1 del mundo, Simona Halep, ganadora del último Roland Garros, y Sharapova, quien efectúa su regreso a Londres tras perderse las dos últimas ediciones. La rusa, con cinco títulos del Grand Slam en su palmarés (uno de Wimbledon), no pudo participar en 2016 por una suspensión por dopaje y el año pasado causó baja por lesión.