• |
  • |
  • END

Sin Tévez y sin Berbatov, ¡qué insultantemente ofensivo se vio este Manchester, impulsado por Cristiano Ronaldo hacia una victoria por 3-1 sobre el Arsenal, que lo coloca en la final de la Champions a realizarse en Roma el día 27!
En cierta forma, sorprendió Ji-Sun Park abriendo, pero sincronizó rápido, y aprovechando la inesperada caída del chavalo Kieran Gibbs, intentando el cierre sobre un pase rasante de Cristiano al minuto 8, Park asestó la primera estocada.

El Manchester tomó la pelota, el terreno y por supuesto, los hilos del juego. Eso le permitió disponer prontamente de otra oportunidad, culminada por el gran disparo de Cristiano con su poderosa pierna derecha, desde muy lejos, metiendo el balón como un proyectil junto al palo izquierdo de Almunia para el 2-0.

Apenas se habían jugado 11 minutos, y el Manchester dio la impresión de tener el partido en el bolsillo. Tévez siguió en el banco y Berbatov todavía no entraba, cuando a los 63, en la jugada cumbre, Cristiano ampliaba ventaja 3-0, señalándole a la multitud las puertas de salida en el hirviente Emirates de Londres, casa del Arsenal.

El propio Ronaldo inició la maniobra con una entrega de taco para Park, quien de inmediato abrió para Rooney por la izquierda. Sobre la llegada de dos defensas, Rooney envió rápidamente hacia el centro, entrando Cristiano como una ráfaga, y resolviendo con un cañonazo de derecha, rompe-redes.

El único gol del Arsenal fue de penal, cobrando una falta innecesaria de Fletcher a Fábregas, que decretó su expulsión. Ejecutó Van Pierse con un zurdazo letal hacia arriba, a la izquierda, sellando el 3-1.

Nadie se percató que el Manchester terminó jugando con 10 hombres.