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Comenzar con derrota un torneo en el que el sistema de competencia premia a los tres mejores de ocho equipos que se enfrentan todos contra todos, no es la mejor idea, y lo es menos perder un segundo partido de forma consecutiva, es por ello que a la selección de Nicaragua, vencida 3-1 por Colombia en la primera jornada del beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, le urge forjar un resultado favorable en el duelo de hoy ante el equipo de México, un rival que de encontrarse con una selección nica tan apagada ofensivamente como la que apareció ante los colombianos, podría representar un serio peligro. 

Para hacerle frente a la artillería azteca, anulada en su primer juego por el feroz picheo del cubano Lázaro Blanco, el mánager Julio Sánchez ha decidido enviar a la colina al experimentado Gustavo Martínez, el dominicano nacionalizado nicaragüense que de presentarse al desafío completamente enfocado y con pleno control de sus envíos, podría ser al artífice de una faena monticular que le permita a la tropa nacional optar a un triunfo de vital importancia.

Si Martínez flaquea temprano en el encuentro, el desafío será mayor para un equipo nica que tras su primera aparición dio la impresión de no ser altamente productivo con su ofensiva.  

La misma alineación

Según informó Sánchez, Nicaragua enfrentará al picheo mexicano con la misma alineación del primer juego, es decir, Norlando Valle (CF) será el primer bate y tras él aparecerán Darrel Campbell (BD), Ofilio Castro (3B), Jilton Calderón (LF), Wuillians Vásquez (2B), Iván Hernández (1B), Javier Robles (RF), Janior Montes (C) y Benjamín Alegría (SS).

Esta misma línea ofensiva que solo fue capaz de conectar cinco imparables y producir una sola carrera ante Colombia, necesita aplicar los ajustes necesarios para exhibir un mayor dinamismo y representar mayor peligro para los lanzadores rivales.

De mantener el ritmo de ataque mostrado la noche del pasado viernes, será difícil triunfar, pues sin bateo, aunque el picheo sea perfecto, no hay victoria.

Tal y como lo hicieron ante Colombia, Norlando Valle, quien con un triple impulsó la única anotación nicaragüense, y Javier Robles, quien bateó de 4-2, deben mantenerse en ese nivel de protagonismo por el bien de la selección. Por su parte, artilleros caracterizados como Ofilio Castro y Wuillans Vásquez necesitan despertar y convertirse en pilares del ataque nica.

Asimismo, Iván Hernández debe recuperar el ímpetu que le ha distinguido en las últimas temporadas en el beisbol nacional y Darrel Campbell está obligado a proyectarse como lo ha hecho ya por buen tiempo en el país, donde es considerado uno de los bateadores que mayor peligro genera.

En resumen, urge un despertar ofensivo que reviva las esperanzas en una selección que viajó con grandes objetivos pero con una pobre preparación. 

Ganar hoy es trascendental, pues luego vendrán rivales tanto o más complicados que los mexicanos, adversarios tan fuertes como República Dominicana y Cuba, los grandes favoritos a ganar el torneo.

Una derrota frente a México, representaría un golpe trágico para las pretensiones de al menos igualar la actuación de hace cuatro años, cuando se ganó medalla de plata.