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Los Juegos C.A. y del Caribe se pusieron en marcha en 1926 en México con la presencia de tres países: México, Cuba y Guatemala. Cuatro años después, en La Habana 1930, se agregaron Panamá, Puerto Rico, Costa Rica, Honduras, Jamaica y El Salvador, para llegar a nueve competidores.

Nicaragua entra en escena por vez primera en 1935 en San Salvador, en la tercera convocatoria. Lo hace con dos deportes, la Selección de Beisbol encabezada por los hermanos Stanley y Jorge Cayasso, Herbie Carter, John Williams y “Jagüita”  Vallecillo, capturando la medalla de bronce, y el tenis, sin novedad en el frente.

A lo largo de 83 años, el deporte pinolero ha conquistado tres medallas de oro en estos Juegos que tienen por escenario la ciudad de Barranquilla, Colombia, en este 2018. Aunque los éxitos han sido tan aislados que parecen desconectados, no solo hemos disfrutado del brillo proporcionado por el púgil Gustavo Vega “Kid Centella” en Guatemala 1950; la violenta arremetida en la pileta realizada por Walter Soza en 1993 en Ponce, Puerto Rico; y la exhibición de destreza en tiro de la rusa nacionalizada Svitlana Kashchenko en el 2002, en San Salvador.

Hay que considerar como proezas, la plata del jabalinista Donald Vélez en 1970 en Panamá, la fiera batalla por el oro de aquella Selección de Beisbol en Medellín 1978 y, por supuesto, la impresionante demostración del pingponista Óscar Molina en 1990 en México.

Impacta “Kid Centella”

En 1950, todas las miradas eran para la Selección Nacional que buscaba su reivindicación después de ser frustrada en 1948. Mientras el equipo de Edzel Brown, Gonzalo Poveda, Manuel Mendoza y Eduardo Green entre otros se conformaba con el bronce, siendo vencido 2-1 por Costa Rica que sacó provecho del pitcheo del zurdo pinolero Secundino Bonilla, el peleador de la categoría pluma, Gustavo Vega “Kid Centella”, atrapaba el oro derrotando al guatemalteco Marcelino Werner y al cubano Félix Triana. La primera medalla nica de 24 kilates en esos Juegos. Obviamente, un impacto.

Svitlana Kaschenko ganó medalla de oro en tiro en el 2002 en San Salvador.

Fue necesario esperar veinte años para otra actuación memorable. En aquel 1970, Donald Vélez, conocido como “Chompipe”, era un atleta en  formación con grandes proyecciones. El entrenador húngaro Istvan Hidvegi dijo de Donald que fue el mejor atleta que tuvo en sus manos mientras trabajó por sacar del hoyo al atletismo en Nicaragua.

Para nosotros, esa medalla de plata obtenida por Vélez en Panamá con un disparo de 72.12 metros, fue un hecho de gran trascendencia. Su actuación en los juegos concluyó con un formidable cuarto lugar  en la dura  prueba de  decatlón superando la barrera de los 6,000 puntos. Esa plata, sigue siendo lo máximo del atletismo nica en eventos internacionales. 

Llegamos a Medellín en 1978. El secuestro por unas horas del autobús en que viajaba la Selección Nacional de Beisbol por parte del Movimiento Guerrillero M-19, que llevó a Tony Castaño al borde del infarto, no alteró el funcionamiento del equipo, que en un estadio de juguete, apto para bombardeos, ganó la medalla de plata con el joven Julio Moya inmenso en la colina y el apoyo de un line-up feroz de punta a punta, que incluyó los 10 jonrones de Ernesto “El Tiburón” López, con cuatro en un juego frente a Colombia, todavía cifras récord para un nica en el repaso de cualquier tipo de torneos internacionales…

El ruido del aluminio era enloquecedor. Cuba marcó 24 carreras disparando nueve jonrones contra Puerto Rico en un inning, algo más que asombroso. Perdimos con Cuba 14 por 11 después de haber llegado con ventaja de 9 por 7 al octavo episodio…El antesalista cubano Cheíto Rodríguez estableció la marca de 15 jonrones…Ese tipo de explosión, engrandece el trabajo monticular de Julio Moya con balance de 3-0 y 1.89 e
n carreras limpias. ¡Diablos! ¿Cómo hizo?.

Óscar, casi oro

Óscar Molina estaba calificado como el mejor pistolero de Centroamérica en 1990. Su geometría destructiva sobre la mesa no dejaba títere con cabeza y podía retar a los ases del Caribe. Lo demostró en el Individual Masculino en México durante los C.A. y del Caribe, hasta que perdió la cabeza en el duelo cumbre con el dominicano Juan Vila.

El pinolero ganó las dos primeras mesas disputadas y dominaba la tercera rumbo a la barrida, cuando gritos desde las butacas, varios ofensivos, lo sacaron de concentración y lo descarrilaron.

Ocurrió algo insólito: Óscar perdió la mesa tres que parecía tener en el bolsillo y falló en los otros dos intentos quedando a la orilla del oro, masticando la plata. De pronto, sintió que se lo tragaba la tierra. No siempre gana el mejor pero dejó esa huella imperecedera para nuestro deporte, abrillantando nuestro ping pong.

El púgil Gustavo Vega “Kid Centella” se quedó con la medalla de oro en Guatemala 1950.

La última proeza, fue el oro en tiro de Svitlana Kaschenko en el 2002 en San Salvador. No me pregunten en qué consiste la especialidad Rifle 3 por 20 porque no tengo ni idea, pero Svitlana con 660.8 puntos, superó a todas sus oponentes y se instaló en la cima.

No podemos cerrar sin dejar de mencionar la mejor actuación global de Nicaragua en México 90 con un total de 10 medallas, cuatro de plata y seis de bronce, y la plata que obtuvo el beisbol en Maracaibo 1998 con un staff que reunió a Vicente Padilla, Julio Ráudez, José Luis Quiroz, Marvin Zelaya, Cairo Murillo y Francisco Rayo.

El momento actual, con la patria tan golpeada, no es emocionalmente apropiado para nuestros atletas, y no podemos esperar que logren elevarse por encima de las expectativas, sin embargo, el remo, un deporte nuevo, proporcionó muy temprano una medalla de bronce, después que la Selección de beisbol perdió con Colombia 3-1 en un debut discreto.

Siempre se depositan esperanzas en el boxeo, pero por lo visto en la fase previa, sería sorprendente un salto cualitativo de significado. Hasta hoy, Nicaragua ha conseguido en este evento a lo largo de 83 años, 3 medallas de oro, 15 de plata y 49 de bronce, para un total de 67. ¿Cuántas más agregaremos sin desbordarnos? Eso es lo que está por verse.