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Hoy han muerto los Yanquis. El entierro es mañana. Sentidas condolencias. Las frases de Camus en el inicio de su gran novela, “El extranjero”, son las más temidas de ser escuchadas en Nueva York en los últimos días de septiembre.

Eso no puede ocurrir, no con este equipo construido para la grandeza que ha estado viendo cómo su pitcheo flaquea cediendo terreno mientras los inalterablemente eficaces Medias Rojas de Boston, con la mejor rotación del beisbol, cuatro posibles ganadores de 15 juegos, amenaza con escaparse en la cima del lado Este en la Liga Americana, inutilizando la persecución de los Yanquis.

Sonando las alarmas con más de dos meses de actividad pendientes, los Yanquis han conseguido dos pistolas zurdas, la del relevista de los Orioles Zach Britton, hace dos años un salvador de 47 juegos con un asombroso 0.54 en carreras limpias a lo largo de 67 entradas, y la de J. A. Happ, líder de los Azulejos con balance de 10-6 y 4.18 atravesando 114 innings.

Severino flaqueando

Aunque la reciente blanqueada de Masahiro Tanaka, cifras en mano su segundo brazo, es alentadora, los Yanquis saben que el actual ganador de 8 juegos por solo 2 reveses con 4.09 en efectividad no ha sido un factor de seguridad, en tanto su “as”, Luis Severino, súbitamente se ha visto carcomido en su dominio. En sus tres últimas aperturas, incluyendo su triunfo 14, lo máximo en las mayores, y su tercera derrota, Severino permite 13 carreras limpias en 15 entradas, siendo golpeado con 25 imparables, entre ellos, 6 jonrones.

Se espera que esto sea solamente un bajón de voltaje que el dominicano va a superar, pero con el 7-7 de Sonny Gray y el 6-4 del envejecido Sabathia, era obvio la urgencia de lanzarse a la búsqueda urgente de un abridor confiable, y mientras los Medias Rojas, sin confiar en Drew Pomeranz como su quinto brazo, sacaban de Tampa al ex Yanqui Nathan Eovaldi, los de Nueva York atrapaban a Happ como un calmante, agregando a Britton fortaleciendo más un bullpen impresionante.

Super bullpen

Temibles por lo destructivo de su bateo, los Yanquis regresaron de San Petersburgo en Tampa, sin poder jonronear en tres juegos contra los Rays, lo cual es una rareza. Sin embargo pese a los problemas con Gary Sánchez, la ofensiva no preocupa. Gleyber Torres está de regreso y hay suficiente dinamita.

El dolor de cabeza es el pitcheo abridor, y el aterrizaje de Happ podría evitar cualquier amenaza de derrumbe mientras Severino aplica correcciones y Tanaka demuestra que puede ser consistente.

Un staff raro en el que dos relevistas, David Robertson 7-3 y Chad Green 5-2, presentan cifras superiores a la de la mayoría de abridores. Esto de un bullpen poblado interesa. Tyler Kepner nos recuerda que en la Serie de Campeonato del 2016 en la Liga Americana, cuando Trevor Bauer de Cleveland tuvo que salir lesionado en la primera entrada, seis relevistas se encargaron de amordazar a Toronto.

Con un bullpen largo que reúne a Green, Robertson, Dellin Betances, Tommy Kanhle, Aroldis Champan y ahora Britton, ese “truco” se 
puede hacer con confianza.

Eovaldi, algo discreto

Distanciados 5.5 juegos de Boston, los Yanquis esperan intensificar la persecución con las adquisiciones de Britton y Happ. La intriga clave gira alrededor de la consistencia que puedan sostener entrando a la fase de desgaste, los cuatro abridores de Boston, tres de ellos ganadores de 11 juegos, Chris Sale, Eduardo Rodríguez y David Price, y otro de 12, Rick Porcello, y por supuesto, del aporte que puede ofrecer Eovaldi, quien llega discretamente desde Tampa con 3-4 y 4.16, intentando cubrir el hueco de quinto abridor.

Sin un bullpen tan poblado como el de los Yanquis, la presencia del experto en remates Craig Kimbrel, con 32 salvamentos, 2 triunfos y 1.90 en carreras limpias, tranquiliza, siempre y cuando Matt Barnes, Joe Kelly, Héctor Velásquez invicto con 6-0 en doble rol, y Heath Hembree, responden a las exigencias de los últimos dos meses.

En lo referente a Happ, lanzó dos veces contra los Medias Rojas en este 2018. El 24 de abril, permitió una carrera en siete entradas, ponchó a 10 y no le anotaron. El 12 de julio fue golpeado con cinco carreras en 3 2/3 entradas, realizando 102 lanzamientos. Los Yanquis esperan lo mejor de Happ, quien presentaba marca de 10-3 con una efectividad de 3.62 hasta junio antes de hundirse a 0-3 con una efectividad de 7.41 en sus cuatro aperturas en julio. Un detalle para rascarse la cabeza.