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Mientras en la Federación Nicaragüense de Boxeo Amateur (Feniboxa) alardean porque el boxeo ganó cuatro medallas de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia, no se explica cómo se alcanzaron esas cuatro preseas, tampoco se hace mención de la manera en que lograron clasificar a 13 boxeadores con un terrible torneo clasificatorio en Tijuana, ni tampoco señalan que solamente se ganaron cuatro pleitos y se acumularon 12 derrotas en Barranquilla, números nada alentadores.

Pero bien, vámonos a los números. La alegría de Feniboxa radica que en Veracruz 2014 solamente se conquistaron 2 medallas de bronce y ahora en Barranquilla se sumaron 4. “Su cumplió el objetivo de superar esa cantidad”, dicen los dirigentes. ¿Se hace una planificación con una Selección, se contrata un entrenador cubano para ganar cuatro preseas de bronce? Francamente que expectativas más paupérrimas. 

Y es que esas cuatro medallas de bronces se conquistaron con cuatro triunfos. O sea, que premió al tercero y cuarto lugar. Automáticamente, entrar a semifinales con un triunfo garantizaba bronce. Es allí donde radica la razón de esas cuatro medallas. El dos veces campeón del mundo y ahora convertido en apoderado, Rosendo Álvarez, hizo un análisis sobre la realidad del boxeo amateur y fue crítico. 

“Desde hace más de 20 años está en crisis el boxeo amateur, eso se debe a la escuela técnica, nuestros boxeadores pelean como profesionales, tirando golpes curvos y son muy lentos, pasivos, solo tiran combinaciones de 1-2 y el amateur es combinaciones de 8 golpes. Por eso, cuando nos enfrentamos a boxeadores de mayor nivel, nuestros peleadores se ven fuera de ritmo, no tienen habilidades”, explica Rosendo. “Eso de ganar bronces no es fundamento de éxito, es un fracaso, lo que se debe presumir son medallas de plata y oro, y que los boxeadores ganen peleando, no que se adjudiquen una medalla por ganar una pelea y ya”, agrega. 

También se refirió a los dirigentes que están al frente de Feniboxa, sin mencionar nombres. “Los directivos tienen que estar conscientes que sus entrenadores no están rindiendo, darse cuenta que los muchachos no tienen nivel, valorar bien, olvidarse de favoritismo. Tengo entendido que en ocasiones llevan boxeadores a la selección que pierden y los llevan, les quitan la oportunidad a otros jóvenes que son mejores que los seleccionados”, afirma. 

“La federación debe buscar un entrenador capaz de capacitar a los demás adiestradores. Un entrenador que haya tenido una buena línea de boxeo, porque los entrenadores no te enseñan cómo caminar, cómo tirar golpes, entre otras cosas. Quise poner una academia para trabajar con el boxeo amateur, lamentablemente no se pudo dar”, finaliza el dos veces campeón mundial.

Por su parte, Marlon Amador, quien ha trabajado como entrenador en la selección nacional y actualmente dirige al prospecto Darwin Martínez, opina que “no es un fracaso lo que se hizo en Barranquilla. Lo que pasa es que la gente quiere ver peleadores como en los años 80. Ganar 4 bronces significa que se está trabajando bien, los muchachos ganaron experiencia. No hay crisis en el boxeo amateur”.