•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Este Everth Cabrera modelo 2018, capaz de ser el líder de los bateadores en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) con un promedio de 436 puntos después de 25 juegos, es muy distinto de aquel pelotero que víctima de las adicciones se estrelló con una realidad tan terrible que por momentos se le consideró un caso perdido. El Cabrera que actualmente viste el uniforme de los Leones de Yucatán está muy lejos de parecerse al que atentando contra sí mismo se entregó a los vicios  y sometió su existencia a un oleaje de dificultades que estuvieron a poco o nada de llevarlo a un punto de no retorno. 

Así que este Cabrera es otro, muy distinto al que por un momento fue considerado un caso perdido. Archivo\END

Créanlo, este Everth no tiene nada que ver con aquel que necesitó viajar a Cuba para rehabilitarse y tampoco con el que estuvo internado en un hospital siquiátrico, menos con el que fue arrestado en Nandaime o el que en medio de un estado lamentable aseguró “me tiene sin cuidado lo que la gente piense de mí”. No. No es el mismo.

El Cabrera del que hemos estado leyendo y escribiendo en los últimos meses parece haber encontrado su mejor versión y haberse apropiado de ella con total determinación. No es que ahora esté limpio de culpas, sino que en un giro oportuno ha forjado cambios significativos en su proceder y esto le ha permitido llenar de nuevos aires su entorno personal y profesional. 

Se acabaron aquellos titulares que graficaban su oscura realidad y llegaron a su fin los reportes de un Cabrera  envuelto en la tragedia. Ahora todo es distinto y los encabezados sobre el exjugador de Grandes Ligas van desde los que destacan su esfuerzo como “Cabrera en ascenso” hasta los que elogian su accionar ofensivo en el beisbol mexicano cuestionando “¿quién frena a Cabrera?”.

Su desempeño lo evidencia

Y es que el nandaimeño, caracterizado desde sus inicios en el beisbol como  un serio conquistador de oportunidades, le está sacando el máximo provecho al chance de haber sido contratado para jugar en la Liga Mexicana.

Tras su paso por la Liga Profesional de Nicaragua y sus andanzas con la selección nacional siempre en busca de encontrar el rumbo correcto hacia el establecimiento, Cabrera se topó con la ocasión de volver al beisbol mexicano y luego de varios meses compitiendo sin escatimar esfuerzos, parece haber  alcanzado el nivel buscado y su desempeño es la principal prueba de ello.

Everth no tiene nada que ver con aquel que necesitó viajar a Cuba para rehabilitarse. Archivo\END

Tras haber completado el primer campeonato de la LMB con un promedio ofensivo de .290 y siendo incidente en la coronación de su equipo, Cabrera ha sostenido un ritmo ofensivo tan impresionante en el segundo torneo que a lo largo de 25 juegos se ha sostenido por encima de los 400 puntos y que entre a la jornada de hoy siendo el mejor bateador del campeonato al registrar un average de .436, ubicándose por encima de Asael Sánchez (.435) y Brian Hernández (.423). El promedio ofensivo más bajo que Cabrera ha registrado en 25 encuentros fue el .416 con el que cerró la jornada del 24 de julio.

Pero eso no es todo, pues Everth también es el máximo hiteador de la Liga Mexicana con 44 cañonazos y ocupa el tercer puesto entre los mejores artilleros en porcentaje sobre las bases al presentar un promedio de .477. A estas brillantes cifras ofensivas, súmenle su destacada actuación como el defensor de las paradas cortas de los Leones de Yucatán.

De tal forma que el pelotero granadino atraviesa una etapa tan significativa que recientemente recibió el premio de Jugador Más Valioso de la semana y que hasta fue escogido por los Cañeros de los Mochis en el draft de la Liga Mexicana del Pacífico. Así que este Cabrera es otro, muy distinto al que por un momento fue considerado un caso perdido.