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El delantero marfileño del Chelsea Didier Drogba pidió este jueves disculpas por su gran enfado contra el árbitro noruego Tom Henning Ovrebo, al final de la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones ante el Barcelona (1-1), en donde su equipo fue eliminado.

“Estaba muy enfadado por lo que pasó durante el partido, pero después de haber visto las imágenes por televisión, reconozco que reaccioné de una manera exagerada”, declaró Drogba en un comunicado publicado en la página web de los “Blues”.

“Reconozco también que mi lenguaje del momento no fue un buen ejemplo para los telespectadores, sobre todo para los niños”, añadió.

El jugador expresó su indignación ante una cámara de televisión situada sobre el césped, gritando “esto es una puta vergüenza”. “Lamento haber mostrado en el calor del momento mi frustración de esa manera y pido perdón”, concluyó.

Drogba entró al terreno, fuera de sí, y se dirigió con gritos al árbitro al final del encuentro. El futbolista fue retenido por sus compañeros y por representantes de la UEFA, pero recibió por su actitud una tarjeta amarilla.

El marfileño se expone a una posible dura sanción por parte de los responsables del fútbol europeo. El pasado año, fue expulsado en la final de la Champions ante el Manchester United, tras responder a una provocación de Nemanja Vidic con una bofetada.

Los jugadores del Chelsea acusaron a Ovrebo de perjudicarles y no pitar varios penales. Reclamaron dos en la primera parte, por faltas a su juicio sobre Florent Maloudá y Drogba, y dos en la segunda, por manos de Gerard Piqué y Samuel Eto’o.

El miércoles por la noche, ante el temor de represalias por parte de “hooligans” ingleses, la Policía hizo cambiar de hotel al árbitro noruego, antes de escoltarle para que abandonara el país sin incidentes, según el ex árbitro inglés Graham Poll.

“Ha tenido que salir de nuestro país con escolta policial, este hombre es un árbitro de fútbol. Es una vergüenza”, señaló Poll.