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La selección nacional de futbol de Nicaragua jugará sus partidos como local de la Liga de Naciones de la Confederación de Futbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) en el estadio Eladio Rosabal Cordero de la ciudad de Heredia, Costa Rica, aseguró el secretario general de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) Ildefonso Agurcia. 

La decisión fue tomada luego que la Concacaf notificara a la Fenifut que el combinado pinolero no podía jugar sus encuentros como local en territorio nicaragüense, esto después que una firma independiente de control de riesgo determinara que el país no cuenta con las condiciones de seguridad necesarias para la realización de partidos de futbol.

De tal forma que la azul y blanco tendrá el siguiente calendario en la Liga de Naciones. Primero se medirá en papel de visitante a San Vicente y las Granadinas el 8 de septiembre, luego jugará como local en Costa Rica ante Anguila el 14 de octubre y el 17 de noviembre, siempre como equipo de casa en territorio tico, chocará ante Haití. El último duelo será como visitante contra Barbados, el 24 de marzo del 2019. 

Las primeras 10 selecciones que queden en el ranking de la Liga de Naciones clasificarán directamente a la Copa Oro de la Uncaf que se jugará en Estados Unidos el próximo año.

Prpuesta rechazada

La Concacaf había dado como plazo hasta el 10 de agosto para que la Fenifut determinara una sede alternativa donde la Azul y Blanco disputara sus encuentros como local, y el órgano rector del futbol nicaragüense decidió que el onceno dirigido por el costarricense Henry Duarte jugará en el estadio Eladio Rosabal Cordero de la ciudad de Heredia, el mismo escenario donde los clubes pinoleros Walter Ferretti y Caciques del Diriangén han disputado sus juegos de local correspondientes a la Liga Concacaf.

Según Agurcia, se trató de convencer a la Concacaf para que autorizara a Nicaragua jugar como local en el Estadio Nacional de Futbol, ubicado frente a la UNAN-Managua, argumentando que los costos de logística y transporte eran demasiados, sin embargo, el organismo regional respondió que la decisión era inapelable.