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Pelear en casa de un rival siempre es peligroso. Eso lo sabe bien Cristofer “El Látigo” González (27-3, 18 nocauts), el muchacho de la Colonia Nicarao que en abril tuvo que trabajar como jornalero para triturar a Daigo Higa en Yokohama, convirtiéndose en campeón mundial mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), esta tarde (2:00 p.m.) enfrenta a Paddy Barnes en Winston Park, Belfast, en la primera defensa de su título, de mucho riesgo, no solo por la calidad del rival, sino porque tendrá en contra a Frank Warren, promotor del evento, y a los jueces. 

Advirtió Eliecer Quezada, quien enfrentó y perdió ante Barnes y Cristofer el año pasado, que lo mejor para el nica es terminar el combate por nocaut y no exponerse a una decisión. “Solo los jueces le ganan a Cristofer, creo que puede noquear a Barnes porque no pega, pero si se alarga la pelea y es cerrada, se la roban”, auguraba. Y el planteamiento de Quezada es lógico, si a Cristofer le ofrecieron una jugosa bolsa a cambio de exponer su cinturón con todo en contra, es porque en Irlanda del Norte, creen que Barnes tiene la capacidad de llegar a los 12 asaltos y triunfar por decisión. 

2:00 de la tarde,  hora de Nicaragua, comienza el combate entre Cristofer González y Paddy Barnes, el cual será transmitido por canal 4. Cortesía\END

En lo particular, nunca estuve de acuerdo con que Cristofer tuviese una primera defensa tan compleja. Pensé que su entorno lo iba a manejar con pinzas, poniéndole a un rival cómodo que le permitiera ganar dinero, retener el título y ganar más confianza en la posición de campeón. Sin embargo, ha pesado mucho la bolsa en el asunto y Cristofer tomó la decisión de arriesgarse. Es favorito el nica, de eso no hay duda, un nocaut a su favor está escrita en el libreto, pero una derrota por decisión tampoco sería una sorpresa.

¿Qué pelea veremos?

Basados en la teoría y por lo visto en las cinco peleas profesionales de Barnes, no es difícil graficar quién será el dueño de las acciones. Cristofer es un púgil sin secretos, desde que suene la  campana saldrá con todo a tratar de adueñarse del centro del ring. Aparentemente por lo que ha mostrado el norirlandés, ese tipo de estilos le conviene, no obstante, esta vez no está enfrentando a un desconocido, sino a un campeón sumamente fuerte, que le supera en altura, alcance y fortaleza física, de manera que por obligación tendrá que aplicar variantes en su boxeo.

Quedarse en la zona de fuego con Cristofer es un suicidio para Barnes. Entre los cambios que seguramente mostrará el norirlandés es utilizar muchos desplazamientos, no siendo un blanco fijo, y utilizando su velocidad para contragolpear al nica. Esta vez no será Barnes el que inicie las ofensivas, va a tener que esperar y aprovechar los errores de González.

En dependencia de cómo se muestre Barnes, allí radicará la facilidad o las complicaciones de Cristofer. Ya vimos en anteriores combates que a Cristofer se le atragantan peleadores de mucha movilidad. Sufrió ante Andrew Selby, otro peleador olímpico que se puso los patines, y terminó triunfando por decisión. También  pasó apuros contra Eliecer Quezada, González tuvo que trabajar a fondo para llevarse el resultado por decisión dividida.

No son comparables

Sería un error comprar a Higa y Barnes. Son dos peleadores diferentes y los contextos en que están enfrentando a Cristofer son totalmente distintos. “El Látigo” sumó un triunfo sublime en Japón ante Higa, un peleador fuerte, de mucho poder en sus puños y frontal. Esa frontalidad, sumando a su desgaste moral, emocional, y físico por no dar el peso un día antes del combate, más la gran preparación con la que el nica subió al ring, terminó condenándolo a una derrota por nocaut.

27 Triunfos  y 3 derrotas es la foja del campeón mundial nicaragüense “El Látigo” González. Cortesía\END

Barnes aparentemente es un peleador al que le gusta tomar riesgos, pero es más inteligente que Higa. No desperdicia golpes, tiene puntería de francotirador, velocidad, puede aplicar variantes en dependencia del rival, y defensivamente es un tipo solvente, mueve mucho la cintura, se cubre bien con sus brazos, coloca con maestría sus disparos, aunque su mayor deficiencia es la falta de poder.

Serán clave los primeros 6 asaltos. Lo más sabio es que Cristofer apriete desde el primer round. Es fundamental la repetición de su gancho y cruzado de izquierda, para restarle condiciones a Barnes. Entre más castigo reciba el norirlandés en la zona hepática, estará obligado a quedarse parado en el centro del ring, lo que facilitará la construcción del triunfo a González, favorito para regresar a casa con el cinturón, pero expuesto al peligro de sufrir un robo si el combate es cerrado. Lo mejor es que noquee, eso espera el país, urgido de una alegría en tiempos de crisis.