•   Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En todos los cálculos previos a la temporada 2018, los Nacionales de Washington fueron proyectados como los ganadores de la división Este de la Liga Americana, incluso se perfilaban como un fuerte aspirante a conquistar la Serie Mundial por primera vez en su incipiente historia de 14 campañas en Grandes Ligas. 

Sin embargo, en 125 juegos este año tiene balance negativo de 62 victorias y 63 derrotas, están en la tercera posición de la división a 7.5 juegos de distancia de los líderes, los sensacionales Bravos de Atlanta y a 6.5 de los no menos maravillosos Filis de Filadelfia.

Clasificar por la vía de los comodines es muy complicado para los Nacionales, pues seis equipos están delante de ellos en una carrera para dos puestos.

Los Nacionales con 37 juegos por jugarse tienen al alcance a Atlanta y Filadelfia, están vivos. Pero a la vez no lo están, porque cada vez que tienen una estupenda oportunidad de cortar distancia juegan de lo peor. En el universo de la aritmética, la novena de la capital estadounidense aún no ha muerto, pero allí no se juega beisbol. Probablemente sus fanáticos ya pueden enviar al equipo sus coronas de flores sepulcrales y notas de condolencias

La única vez que un equipo de Washington ganó la Serie Mundial fue en 1924. Para entonces, los Senadores, que al 22 de agosto de ese año estaban en el tercer lugar detrás de los Yanquis de Babe Ruth y los Tigres de Detroit de Ty Cobb, cerraron fuerte con 26-10 para ganar el banderín de la Liga Americana, apoyados en Walter Johnson, quien conquistó la triple corona y el premio de más valioso del joven circuito. 

Razones de la crisis

La razón principal de esta calamidad es un balance de 12-21 en juegos de una carrera, el año pasado tenían 56-40 en esos juegos. En abril y mayo la alineación regular estaba en ruinas debido a las graves lesiones de los titulares Y la rotación de abridores se erosionó después de una lesión de Stephen Strasburg a principios de junio.

Actualmente, tres de los cuatro relevistas están en la lista de lesionados ( Sean Doolitle, Ryan Madson y Kelvin Herrera), mientras que el cuarto, Brandon Kintzler, fue canjeado a los Cachorros de Chicago.  De tal forma que las lesiones se convirtieron en una de las principales razones de la debacle del equipo.

Ayer al mediodía los Nacionales dieron por perdida la temporada al cambiar al segunda base Daniel Murphy a los Cachorros y al primera base Matt Adams a los Cardenales. Esta será la segunda etapa de Adams en San Luis.

Luz en la oscuridad

No todo es lúgubre y funesto para los Nacionales, pues su principal brazo Max Scherzer está esculpiendo su cuarto premio Cy Young, y Juan Soto, de 19 años de edad, impera como el novato más destacado de la Liga Nacional.

Sin embargo, su gran desempeño individual no ha bastado para salvar al equipo de la ruina, pues si bien es cierto que el beisbol es el deporte más individual de los deportes de conjunto, al final es un juego de equipo.