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Solo cuatro peloteros en el repaso de todos los tiempos, han logrado disparar 40 o más jonrones y robar por lo menos 40 bases. Usted podría mostrarse sorprendido preguntándose ¿tan pocos? Es que esa doble tarea que combina poder al bate con velocidad de piernas y habilidad para lanzarse a los asaltos, es una verdadera rareza, tan es así que fue necesario esperar hasta 1988, para ser estremecidos por el primer caso: el cubano José Canseco de los Atléticos de Oakland, quien fue capaz de 42 jonrones y 40 robos. Doce años más tarde en 1996, el fenomenal Barry Bonds de los Gigantes, repitió las dos cifras, y en 1998, el dominicano Alex Rodríguez, joven en proyección con los Marineros de Seattle, descargó 42 cuadrangulares y se lanzó al asalto exitosamente 46 veces. El último en lograr la considerada proeza, fue Alfonso Soriano de los Nacionales de Washington en el 2006, volándose la cerca 46 veces y robando 41 bases. En este 2018, aparece en pantalla exhibiendo todo su potencial, José Ramírez con 37 jonrones y 28 robos, antes de la jornada de ayer.

Un gran inconveniente

Con 37-28 en jonrones-robos este año, Ramírez, un pelotero conseguido por los Indios en el 2009 a precio de ganga, por 50 mil dólares, sin ningún diagnóstico “ojo con él”, es un seguro 30-30, pero el salto que necesita para llegar al 40-40, parece tan largo como los de Bob Beamos y Mike Powell en los Olímpicos de 1968 y los Mundiales de 1991. El bateo largo de Ramírez, es un inconveniente para su progresión en robos. Como número 3 en el orden al bate de la tribu, el dominicano que terminó tercero en la votación para Más Valioso 2017, detrás de José Altuve y Aaron Judge, y delante de Mike Trout, ha conectado 32 dobles, 3 triples y 37 jonrones, es decir 72 extrabases y 64 sencillos, recibiendo 84 boletos. En el arranque de este 2017, Ramírez solo robó 2 bases en abril, estirándose inadvertidamente a 5 en mayo y 7 en junio. Aprovechando que la rapidez en las bases no ha caracterizado esta temporada, sus 11 robos en julio, lo metieron de lleno en la pelea por el liderato, pero en los 23 días del mes de agosto, so
lo ha podido agregar 3 robos para el total de 28. 

Se ve muy difícil 

¿Será capaz Ramírez de regresar a su nivel de agresividad en las bases mostrado en julio, para llegar a las 40 estafas? Con ocho juegos pendientes en agosto, si Ramírez, quien ha registrado dos rachas de robos en tres juegos consecutivos en este 2018, agregara dos o tres robos, necesitaría 10 o 9 en septiembre para ser el quinto diablo 40-40 en la historia. No es descartable, pero es obvio que robar bases no será su principal preocupación, buscando su primer campaña con más de 40 jonrones y más de 100 remolques. Por ahora, Ramírez, obligándonos a balancearnos en la hamaca de las especulaciones, comparte el liderato en robos abrazado a la cifra de 28, junto con Merrifield de Kansas y Gordon de Seattle. Repito, no siendo prioritario lo de los robos para Ramírez, sus posibilidades de ser un 40-40 este año, se ven reducidas. Eso sí, a los 25 años, parece tener suficiente tiempo en su futuro resplandeciente.