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Kendrys Morales quedó corto en su intento de hacer historia, en la derrota de los Azulejos ante los Orioles el pasado lunes.

Morales vio cortada su racha de siete juegos consecutivos con al menos un jonrón. El veterano cubano negoció una base por bolas con cuatro pitcheos en el sexto inning, pero esa fue la única ocasión en que se embasó en el partido.

El bateador designado quedó a un swing de empatar la marca de Grandes Ligas para encuentros seguidos con por lo menos un cuadrangular. Ken Griffey Jr. (1993), Don Mattingly (1987) y Dale Long (1956) dieron un bambinazo en ocho choques al hilo, mientras que Morales ahora es uno de siete en la historia con siete juegos consecutivos volando la cerca.

“Tenía que terminar un día”, dijo Morales. “Es algo increíble, algo por lo que estoy bien orgulloso y me pone contento. Nunca pensé que haría algo así en mi vida, así que estoy feliz por eso”.

Récords rotos 

Aunque no llegó a poner un récord de Grandes Ligas, Morales sí tiene la marca de juegos seguidos con un jonrón para la franquicia de los Azulejos. El puertorriqueño José Cruz Jr. conectó cuadrangular en seis partidos al hilo vistiendo el uniforme de Toronto en el 2001. Además de esa marca, ahora Morales tiene la racha más larga de encuentros con vuelacercas en la presente temporada, superando los seis de Matt Carpenter.

La racha de juegos con jonrón no fue la única cadena que se vio cortada el lunes. Morales también vio terminar su racha de 10 juegos seguidos bateando de hit y la de siete partidos en fila con al menos una empujada. Durante la racha de 10 juegos dando de hit, Morales bateó .500 (34-17) con ocho jonrones, 15 empujadas y OPS de 1.746, lo cual le ameritó el premio al Jugador de la Semana en la Liga Americana. Los siete choques con una impulsada o más igualaron su marca personal que había puesto en el 2016.

El repunte de Morales al bate ha sido notable, tomando en cuenta que el bateador ambidextro era candidato para ser designado para asignación en la primera parte de la temporada. A partir del 17 de mayo, el cubano tenía OPS de .499, pero desde entonces batea .308 (253-78) con 18 jonrones, 42 empujadas y OPS de .951 en 78 partidos. Y aunque su racha de siete juegos seguidos con jonrón no es un récord, sí representa una marca para un bateador ambidextro.