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El blanco fue el color dominante en la gala de la UEFA en Mónaco, donde cinco de los premios a los mejores de la pasada temporada fueron para madridistas y donde el portugués Cristiano Ronaldo fue el gran ausente, pese a repetir como mejor delantero.

Keylor Navas (portero), Sergio Ramos (defensa) y Luka Modric (centrocampista) este por partida doble, ya que recogió también el de mejor jugador, desfilaron por este orden por el escenario del Forum Grimaldi para recoger sus galardones.

Frente al hueco vacío reservado para su excompañero Cristiano, ahora jugador del Juventus, los tres recibieron sus distinciones que acreditan el éxito inolvidable de su equipo, ganador de su decimotercera Liga de Campeones y la tercera de forma consecutiva.

Modric se llevó la doble y sonora ovación por hacerse con el reconocimiento como el Mejor Centrocampista y después con el de Mejor Jugador, tras un año en el que además de la “Champions” fue subcampeón del mundo con Croacia y Balón de Oro del Mundial de Rusia.

Doble ovación

A su lado, el egipcio Mohamed Salah hizo gala de deportividad, pese a irse de vacío con dos nominaciones: Mejor Jugador y Mejor Delantero, y fue el primero en felicitarle. Junto a ellos estaba el asiento vacío reservado a Cristiano Ronaldo, que fue premiado como mejor delantero, máximo goleador de la Champions (15) y nominado también a repetir como Mejor Jugador.

Los galardonados fueron seleccionados por un jurado compuesto por los técnicos de los equipos de Champions y un panel de periodistas que en el caso del mejor jugador de la temporada valoró su trayectoria en la competición y también la actuación con la selección de su país en un año de Mundial.

La entrega de premios, que se intercaló entre el sorteo de la fase de grupos de la Champions, se inició con la concesión del premio presidente de la UEFA al inglés David Beckham, exjugador del Manchester United y del Real Madrid, que recibió el premio Presidente de la UEFA de manos de este.

Los otros ausentes este jueves en Mónaco fueron la danesa Pernille Harder (Wolfsburgo), mejor jugadora, y el georgiano Guram Kashia, merecedor de primer premio “Equal Game”, instituido por la UEFA para reconocer la actitud de los jugadores en pro de la igualdad.