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  • AFP

Ni los argentinos Leonardo Mayer y Diego Schwartzman, ni el prometedor chileno Nicolás Jarry ni tampoco la puertorriqueña Mónica Puig: tras menos de una semana de competición, el albiceleste Juan Martín del Potro es el único representante latinoamericano que sigue vivo en el Abierto de Estados Unidos.

"Sería lindo que más latinos jugaran al tenis, pero creo que el fútbol ahora mismo está superando todo", resumió Puig tras sucumbir en un agónico partido de tres sets ante la francesa Caroline Garcia.

En la rama femenina, plagada de sorpresas esta temporada con la eliminación de nueve de las 12 primeras jugadoras del ranking de la WTA, la medallista de oro en Rio-2016 cayó en segunda ronda ante la sexta sembrada, a pesar de hacerlo en un épico encuentro y demostrar que está cerca del nivel que le permitió ganar la primera presea dorada de la historia de su país.

Sin embargo, las despedidas más dolorosas llegaron en la categoría masculina. El sábado, el Peque Schwartzman certificó la caída latinoamericana en el último Grand Slam de la temporada, con la excepción de la Torre de Tandil.

En primera ronda, la representación argentina sufrió un duro varapalo al perder desde el estreno a Guido Andreozzi, Leonardo Mayer, Carlos Berlocq, Federico Delbonis y Facundo Bagnis.

Solo se salvaron Schwartzman, el chileno Jarry y el propio Del Potro pero, tras menos de una semana, Jarry cayó en la siguiente instancia y el Peque dijo adiós ante el japonés Kei Nishikori (N.13) el sábado en la tercera, por lo que la presión recae ahora sobre los hombros de Delpo.

"Lo que tenemos ahora mismo en el tenis es a mí, a varios más en el femenino y (en el masculino) tenemos a Nicolás Jarry", agregó Puig.

La realidad, sin embargo, indica que solo el de Tandil (N.3) y Schwartzman (N.13) forman parte de las 20 mejores raquetas del planeta, con Jarry (N.42) y Mayer (N.43) uniéndose entre los 50 primeros.

Entre las mujeres, en cambio, solo la puertorriqueña (N.55) aparece entre las 100 primeras.

Acostumbrado

Desde hace ya una década, Del Potro mira de tú a tú a los mejores. Solo cuatro cirugías en sus muñecas -tres en la izquierda y una en la derecha- le han impedido sumar más éxitos, luego de levantar la copa de campeón en el Abierto de Estados Unidos en 2009.

Este año, en su "torneo favorito" y "con altas expectativas", el de Tandil se plantó en los octavos de final como uno de los dos únicos jugadores en no haber cedido una sola manga, junto al suizo Roger Federer.

Primero eliminó a los locales Donald Young (6-0, 6-3, 6-4) y Denis Kudla (6-3, 6-1, 7-6) y, en tercera ronda, el español Fernando Verdasco fue su última víctima (7-5, 7-6, 6-3).

Este domingo en octavos espera el croata Borna Coric (N.20), y una hipotética semifinal podría enfrentarle al español Rafael Nadal (N.1), mientras que Federer (N.2) o el serbio Novak Djokovic (N.6) asomarían únicamente en la final.

La excepción

La próxima generación está tardando en llegar, aunque ésta cuenta ya con un nombre propio, el de Jarry, de 22 años. El apellido del chileno, nieto del extenista Jaime Fillol, quien llegó a ocupar el decimocuarto puesto de la ATP en 1974, empieza a sonar con fuerza en el circuito luego de grandes victorias como ante el austriaco Dominic Thiem (N.9) o el francés Richard Gasquet (N.25) en Hamburgo.

Jarry, cuyos ídolos son sus compatriotas Nicolás Massú y Fernando González, forma parte de la nueva oleada de talentos con un físico superdotado y que terminan desarrollándose tarde, con el paso de los años.

l tenista argentino Juan Martín del Potro, número tres del mundo, se impuso al español Fernando Verdasco./EFE

Con sus casi dos metros de estatura (1.98 m), solo el estadounidense John Isner pudo apartarlo del US Open en un épico encuentro que se fue a cinco sets y duró más de tres horas y media.

Pero, si continúa con su progresión, el chileno ha llegado para quedarse.