•  |
  •  |
  • Edición Impresa

En el minuto 2, el gol de Juan Camilo Hernández golpeó en la mandíbula a la multitud en el Nou Camp de Barcelona. El Huesca, tomando ventaja de 1-0 sobre los azulgrana en la madrugada del partido, cuando todavía el sol no estaba lo suficientemente caliente para salir, seguía sorprendiendo.

El equipo aragonés que debutó en la Liga derrotando 2-1 al Eibar y empatando 2-2 con el Bilbao con un futbol de contagiosa alegría, atrevido y efectivo, entró con confianza y determinación.

Miramón se desplazó por la derecha y trazó un centro hacia la cabeza de Longo, quien remató hacia abajo. El desvío de Hernández frente a Piqué inutilizó a Ter Stegen. Lo que vino después, sobre todo en el segundo tiempo, fue una muestra de aplastante superioridad por parte del Barsa, que se fue al descanso con ventaja de 3-2, cifras nada seguras, agregando 5 goles en los últimos 45 minutos, ofreciendo un alarde de contundencia.  

Toma riendas el barsa

Después del gol en frío de Hernández, el Barsa sacudió su cabeza, se quitó el aturdimiento y comenzó a funcionar con criterio, haciendo pasar la mayor cantidad de balones por Messi, el orientador y también definidor. Precisamente fue Messi quien logró el empate 1-1 en el minuto 16, ingresando al área con pelota dominada, quebrando a Luisinho y rematando con pierna derecha contra el poste izquierdo, dibujando posteriormente una diagonal hasta las redes. A los 24, Jordi recibe de Dembélé, va hasta el fondo, hace un retraso que Pulido tratando de interceptar desvía hacia la cabaña para un autogol.

El Barsa pasaba al frente 2-1. El tercer gol blaugrana lo consigue Luis Suárez en el minuto 38 recibiendo de Jordi, quien realizó otra internada. El uruguayo marcó su primer gol en la Liga, rematando con derecha junto al poste izquierdo. Considerando un disparo de Dembélé devuelto por el larguero, se pensó que la goleada azulgrana estaba escrita,  pero el Huesca envió señales de vida acercándose 2-3 con el gol de Galla
r a los 41, aprovechando el desconcierto de la defensa catalana.

El arrebato de 5 goles

Se supone que un 3-2 con 45 minutos pendientes implica mucha intriga, excepto, si un equipo se apodera del manejo del balón, decide qué hacer con él, intensifica la presión, cuenta con Messi suelto y se desborda.

Un disparo de Messi que rebotó en el horizontal después de golpear la cabeza del arquero Werner, fue un aviso en el inicio del segundo tiempo. A los 49, Dembélé, recibiendo de Suárez, estira la diferencia 4-2 tranquilizando las tribunas; a los 50, Messi realiza una entrega a Rakitic que los zagueros del Huesca solo ven pasar, y el remate seco del croata mueve las cifras 5-2; a los 60, Messi se escapa por el centro mientras Werner sale a tratar de achicar espacios, lo que es imposible frente al toque rasante del argentino, haciendo brillar ese 6-2 en la pizarra.

Con la alegría del Huesca congelada, faltaba más por parte del Barsa. A los 88, sobre pase de Messi, Jordi Alba consigue posición de tiro y su estocada es certera, estableciendo un 7-2, y en el minuto 91, Suárez es víctima de un bloqueo de Werner en deslizamiento, y él mismo ejecuta el penal completando un doblete. El drástico 8 por 2, deja al Real Madrid y el Barcelona abrazados en el primer lugar con 9 puntos.