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Tanto para el argentino Lionel Messi como para el portugués Cristiano Ronaldo, no estar en el trío de jugadores que disputa cada año el Balón de Oro de la FIFA, equivale a sentirse expulsados del paraíso, como Adán.

Uno se pregunta: ¿puede seguir siendo considerado Messi el mejor jugador del mundo sin estar en esta disputa? Pienso que sí, porque por ahora, nadie como él en la multiplicidad de gestiones ni como fabricante de magia.

Pese a sus problemas de estatura que recortan su peligrosidad por arriba, observar sus progresos manejando su pierna derecha, permiten aproximarlo al futbolista total, por encima de cualquier otro, pero debe sentirse severamente golpeado al haber sido descartado tanto en el territorio de la UEFA, como en el de la FIFA.

A veces, la humildad no rima con el orgullo, y así como en el 2010 Cristiano se mostró herido al ser desplazado por Messi, Iniesta y Xavi, el argentino, seguramente está carcomido por la tristeza. Ganador de la Bota de Oro en Europa, agregando el título de Liga y la Copa del Rey, más su constante presencia en los “top ten” semanales del futbol mundial con sus habitualmente geniales improvisaciones, hay quienes consideran podría haber tomado el lugar de Salah. 

Un duelo espectacular

Dos años mayor que Messi, el portugués Cristiano Ronaldo, jugando para el Manchester United, se adelantó en el 2008 obteniendo su primer Balón de Oro antes de aterrizar en el Real Madrid.

Inmediatamente vino la arremetida espectacular de Messi creciendo aceleradamente en el Barcelona de Guardiola, aquel equipo próximo al Bolshoi, ganando asombrosamente cuatro veces consecutivas  “el balón”, en los años 2009, 2010, 2011 y 2012. Cristiano regresó al trono en el 2013 y retuvo la distinción en el 2014, para sumar tres por cuatro de Messi, quien recuperó el balón en el 2015, resignándose en el 2016 y 2017, en ver coronarse a Cristiano, Rey de la Champions, quedando abrazados con cinco cada uno.

La eliminación del Barcelona en la Copa de Europa y de Argentina en la Copa del Mundo, afectó las consideraciones sobre Messi, y ha quedado descartado pese al reconocimiento de su innegable y hasta hoy inalterable calidad.

La selección del croata Modric como ganador del Balón de Oro de la UEFA, fue algo más que una advertencia, y es visto como favorito para volver a imponerse a Cristiano en la zona-FIFA.

Ventaja para Modric

¿Qué puede ser lo diferente en las evaluaciones? Casi nada. Ganador de su tercera Champions consecutiva igual que Cristiano, el accionar de Modric, determinante para el salto de Croacia a la final de la Copa del Mundo, y su nombramiento como mejor jugador, siguen teniendo un significativo y desequilibrante peso. Cristiano no ha podido arrancar rompiendo redes con el Juventus en Italia durante los tres primeros juegos, en tanto, Modric sigue siendo motor en el centro del campo del Real Madrid.

Así que, se ve difícil que Cristiano, por quien yo votaría, logre acercarse y superar al croata. ¿Y qué hay de Salah? El egipcio del Liverpool es un goleador nato, pero es obvio que está atrás de Cristiano y Modric. El impacto, lo provoca ver a Messi fuera del paraíso junto con Eva.

Su inmenso orgullo que salta a la vista sin necesidad de ser mostrado, ya lo está moviendo hacia delante pensando en el 2019. Sabe, que en un año sin Copa, brillar en la Champions, tiene una incidencia mayúscula. Una vez más, lo decisivo será su batalla particular con Cristiano. Por ahora, está condenado a ver la entrega del Balón de Oro por televisión.