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¿Por qué el pícher más difícil de batear en la Gran Carpa, y consecuentemente el que menos carreras por juego permite, no puede ser un ganador constante? Me refiero obviamente a Jacob DeGrom, el lanzador de los Mets de Nueva York que todos los equipos quisieran tener en su rotación y quien este año oculta su verdadera grandeza detrás de un balance de 8-8. Esas cifras a simple vista, con un poco más de tres semanas pendientes, unos cinco inicios, no dice nada.

El lunes, DeGrom trabajó contra los Dodgers, en ese momento líderes del encendido Oeste en la Liga Nacional y, durante 6 entradas, solo permitió dos imparables, uno de ellos el jonrón de Justin Turner en el primer inning, que lo colocó atrás en la pizarra 0-1, hasta que el propio DeGrom como bateador, impulsara a Jay Bruce con hit empatando el juego 1-1 en el sexto episodio.

Logrando mantener su asombroso promedio de 1.68 en efectividad, el diestro de los Mets, de 30 años, ponchó a 6 y cedió un boleto. Al final triunfaron los Mets con un jonrón de tres carreras del emergente Brandon Nimmo, pero Jacob no tuvo que ver en la decisión, lo que ha ocurrido 12 veces en sus 28 aperturas, la mayoría de excelencia comprobada.

Difícil, muy difícil

Desde hace más de un mes, se menciona a DeGrom como un aspirante al Cy Young del 2018, carrera encabezada por Max Scherzer de los Nacionales, líder en victorias con 16 y en ponches con 260.

Ni siquiera en la temporada de 1981, recortada en 50 juegos, los abridores aspirantes al Cy Young en cada liga, mostraron menos de 10 triunfos. Solo consideren que en la temporada del 2010, el venezolano Félix Hernández constituyó un caso raro al ganar el Cy Young con balance de 13-12, respaldado por su 2.27 en carreras limpias y 232 ponches.

Si DeGrom termina debajo del 2.00 y con más de 250 ponches, puede ser un retador, si gana un par de juegos más en sus cinco probables aperturas antes de caer el telón. Estoy entre los que piensan que menos de 10 victorias en más de 30 inicios, recortan la pretensión de retar a Scherzer.

Otro candidato en el llamado viejo circuito es el sorprendente Aaron Nola de los Filis, ganador de 15 juegos y sublíder en efectividad con 2.23, detrás de DeGrom y delante de Scherzer.

Para impactar

Revisando la actuación de DeGrom, es inevitable cobijarlo con signos de admiración. Sus 20 aperturas de calidad en forma consecutiva empatan el récord de la franquicia, establecido por Tom Seaver.

En nueve ocasiones, DeGrom ha recorrido por lo menos seis entradas, permitiendo una carrera o menos, sin obtener la victoria, el más grande total en la historia de las Mayores, en tanto -según el informe del diario Newsday de Nueva York-  sus 25 aperturas seguidas con tres o menos carreras, es el más largo trayecto de dominio de un tirador desde 2013, y su racha de 20 comienzos de calidad le permite superar entre los Mets a Tom Seaver en 1973 y Dwight Gooden en 1985, temporadas en que ellos ganaron el Cy Young…

El apretar de tuercas por parte de DeGrom ha crecido: de 2.36 en carreras limpias en el mes de junio, mejoró a 1.74 en julio, y “abrochen cinturones”, 1.24 en agosto, lanzando para un equipo sin posibilidades de resurgimiento como el de los Mets… “Este año ha sido el mejor lanzador del beisbol, sin la menor d
uda”, dice el mánager Mike Callaway. Sin embargo, como todo pícher, necesita ayuda.