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Derrotando 2-0 al City de Robinho, el Manchester United se colocó a la orilla del banderín en el fútbol inglés con dos fechas por jugarse y un partido pendiente, pero un peligroso inconveniente ensombreció la victoria, y es una malacrianza más de Cristiano Ronaldo, tan buen jugador en la cancha como intolerable por su carácter y arrogancia. Es algo así como el Barry Bonds de la Premier League. Todo le molesta.

Fue Cristiano con un tiro libre ligeramente desviado por un defensa quien abrió el marcador para el United, y después, Carlos Tévez, culminando una brillante maniobra, aseguró la victoria 2-0. Esto le permitió al United tomar tres puntos de ventaja sobre el Liverpool, antes de enfrentar a Wigam, con fuerte posibilidad de extender a seis la diferencia, lo que según los entendidos, sería mortal.

Sobre el minuto 59, Alex Ferguson decidió reemplazar a Cristiano por Paul Scholes, lo que provocó el estallido del jugador portugués, que se considera intocable y termina siendo intolerable, tanto dentro como fuera de la cancha.

Los bruscos gestos de protesta de Cristiano, su mirada llameante y la forma como entró a la caseta del Manchester, fueron captados por la televisión, obligando a una fácil lectura, y es el interés que tiene el portugués, ganador del último balón de oro, por salir del Manchester, mientras se especula que ya tiene un arreglo verbal con el Real Madrid.

Según informa el diario As de Madrid en su nota sobre el incidente, Ferguson quiso quitar importancia argumentando que esa actitud lo que demuestra es que Cristiano, como siempre, quería seguir ayudándole al equipo. “Se molestó porque quería quedarse. Está en un gran estado físico y siendo muy útil, y naturalmente, su intención era seguir jugando”, dijo el técnico revestido de sobriedad.

A continuación, Ferguson explicó lo obvio, y es que realizó el cambio porque necesita a sus jugadores descansados para el final de la competición y para la final de la Liga de Campeones, que jugará ante el FC Barcelona el 27 de mayo.

“Tengo que mirar por el futuro, el partido estaba prácticamente resuelto. Necesitamos a Cristiano tan fresco como podamos”, concluyó el técnico del Manchester.

Cristiano es de los jugadores que más protestan, convirtiéndose en un dolor de cabeza para los árbitros. Se considera el centro del show, sintiéndose agredido en todas las acciones friccionadas, y haciendo reclamos hasta por malas miradas.

Debería de ver videos de Pelé, quien por encima de su grandiosidad como jugador, colocó su humildad, sólo con algunas excepciones. Sabía el brasileño que por su calidad, sería muy presionado, y se preparaba tanto física como mentalmente. Este Ronaldo, en cambio, es un tipo muy difícil de tratar pese a su indiscutida clase.

La señal enviada por Cristiano es que trata de acelerar su salida del Manchester, aunque su comportamiento seguirá siendo igual con cualquier uniforme. Se le admira por su juego, pero sus actitudes son reprochables.