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Hacerse cargo de la Selección Nacional de Fútbol es un reto mayor para el técnico Mauricio Cruz, de quien no se tienen los mejores recuerdos cuando estuvo al mando de este mismo equipo por más de diez años en distintas competencias.

Son pocos los duelos en los que Mauricio salta a la memoria por un resultado trascendente. Sin dudas, el mejor fue la derrota 1-0 en Diriamba ante Honduras en las eliminatorias mundialistas para Japón-Corea 2002.

Los catrachos andaban un club de lujo con Milton Núñez, Carlos Pavón, Luis “El Bombero” Ramírez, quien como suplente en el segundo tiempo le dio la victoria a los suyos con un golazo que no pudo atajar el portero nica Danny “La Pantera” Téllez, después que tuvo el mejor partido de su vida.

Otros no tan memorables, pero sí rescatables fueros los reveses 1-0 y 2-1 ante Guatemala en los juegos clasificatorios para el Mundial de Francia de 1998.

Del resto, muy poco para mencionar, más que un eterno sistema ultradefensivo que reflejaba nuestro pobre nivel y que nos mantenía en un eterno sufrimiento de cuántos goles recibirían en cada partido. Fueron muchos, más de los que queremos recordar.

La situación no ha cambiado mucho, pero al menos se pretende con la preparación que obtengan la Selección Mayor en Brasil, sin comparación en la historia de selecciones, puedan ofrecer un resultado que los lleve más allá de la primera fase de las eliminatorias mundiales Sudáfrica 2010, esta vez frente a Antillas Holandesas.

Pero para tal resultado es clave el trabajo de Mauricio Cruz, quien está en ese puesto tras el pobre resultado que ofrecieron los nicas bajo el mando de Carlos De Toro en las eliminatorias Olímpicas en Guatemala este año.

¿Es inevitable preguntar qué nuevo va ofrecer Mauricio Cruz con este equipo sabiendo que los recuerdos de las selecciones que manejaste antes fueron de muchas goleadas?
Ahora me acuerdo de aquellos años, pienso que no tenía la experiencia que tengo. Cometí muchos errores por falta de capacidad y también se creía mucho en la juventud y se llamaba a muchos jugadores jóvenes con poca experiencia. Eso muchas veces nos mató. Algunos hicieron muy buenos partidos, pero al final pagábamos la falta de experiencia.

Las cosas son distintas ahora. Ya estuve en las gradas un buen tiempo, viendo muchos de estos jugadores en sus equipos, en selecciones y siento que aprendí mucho desde ese lugar y creo que puedo demostrarlo con esta selección. He madurado como técnico, como persona. Sé a quién puedo usar de acuerdo a las circunstancias del partido, variantes tácticas. Además siento que nuestro fútbol ha crecido. Los jugadores ya manejan mejor las variantes que puede mandar hacer un técnico y eso es clave para rendir.


Siempre se te reconoce por tu sistema de juego muy defensivo, ¿veremos variantes con este equipo?
Las condiciones han cambiado. Ahora nos enfrentamos a un rival que sabemos que podemos ganar y debemos hacerlo en Nicaragua (6 de febrero), si queremos tener posibilidades de pasar a la siguiente fase. No duden que vamos a ser muy ofensivos pero con el orden que requiere, porque nos vamos a medir a un equipo rápido, con buena condición física y que nos van a exigir siempre, como suele ocurrir con los caribeños.

¿Ves factible una victoria en Nicaragua con el plantel que llevás?
Lo mejor es que ahora tenemos una combinación de juventud con experiencia y eso nos va ayudar. También la manera colegiada como vamos a tomar las decisiones en el equipo con Otoniel Olivas, Carlos De Toro y yo. Estoy seguro de que nos va a dar mejores resultados.

Además, ya tenemos un plan de cómo debemos jugarle a Antillas Holandesas. En eso vamos a trabajar en Brasil desde los primeros días de entrenamiento y por supuesto que debe ser importante conseguir partidos de fogueo con equipos similares a los antillanos.