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Los tres probables bateadores de 50 jonrones este año, se han trabado, como si la pólvora se les hubiera agotado y el punch debilitado. Después de los seis primeros juegos de cada equipo en el mes de septiembre, Khris Davis de los Atléticos, J. D. Martínez de los Medias Rojas, y José Ramírez de los Indios, estaban limitados a solo un jonrón de Davis, su número 40, el único trueno de la tripleta de mata-pítcheres.

Precisamente Davis agregó ayer contra Texas, el 41, necesitando disparar ocho en las próximas tres semanas para llegar a la gran cifra que en el 2017, alcanzaron Giancarlo Stanton extendiéndose a 59, y Aaron Jugde volándose la cerca 52 veces. Incluso Matt Carpenter, transformado en el gran cañón de los Cardenales, conectando 35 cuadrangulares, cifra que es un récord personal, se ha detenido.  

Se advirtió no perder de vista a J. D. Martínez, quien en la última temporada disparó 16 jonrones en un verdadero alarde de poder, quedando a uno de la más grande cantidad de todos los tiempos, los 17 registrados por Babe Ruth en los viejos tiempos, y por Albert Belle, en la etapa moderna.

Pero Martínez, que se mantuvo tanto tiempo como líder resistiendo las embestidas de Ramírez y Davis, solo conecta un jonrón en los últimos 16 juegos, mientras su equipo, los Medias Rojas de Boston, sintiéndose dueños del banderín del Este, han visto recortarse, no drásticamente, una ventaja sobre los Yanquis que fue de 10 y medio juegos. Lo de Martínez es más preocupante, lleva 19 juegos consecutivos sin volarse la cerca, permaneciendo parqueado en 37 y buscando como superar las 100 carreras empujadas.

Jonronero inesperado

Matt Carpenter ha estado sorprendente, siendo esencial con su aporte para estos Cardenales que le pelean a Milwaukee el subliderato en el centro de la Liga Nacional, y avanzar al juego de vencer o morir entre comodines, si los punteros Cachorros no se descuidan. La máxima cifra jonronera de Carpenter era de 28, lograda en el 2015, y los 35 de éste año, le proporcionan dos de ventaja sobre el artillero de Arizona Paul Goldschmith. Pronosticar que Carpenter estaría en la pelea por el liderato de jonrones, hubiera sido calificado como un disparate, no ahora, entrando la campaña del 2018 a su recta final. Eso sí, se descarta verlo aproximarse a la cifra de 50, solo amenazada por Davis, a menos que Martínez explote con otro juego de cuatro jonrones como lo hizo en septiembre del 2017, muy temprano.

Así que en medio de esta pérdida de brillo de los tumbacercas más caracterizados, no hay que perder de vista a Davis, motor ofensivo de los encandilados Atléticos, con sus 41 jonrones y 108 remolques. Hay ocasiones en que decrece el ritmo, pero no tanto como está ocurriendo con este cuarteto, exceptuando, si ustedes lo permiten, a Davis. Después de habernos entusiasmado con las proyecciones de Martínez, Ramírez y Davis, considerando que los tres superarían la barrera de los 50 jonrones, desde siempre un certificado de explosividad, puede que ninguno de ellos lo consiga. Es posible que la tranquilidad de Medias Rojas e Indios, afecte a Martínez y Ramírez, aunque las motivaciones particulares son suficientes para mantenerlos agitados. Carpenter que no piensa en los 50, es quien duerme más tranquilo.