• Las Vegas, Estados Unidos |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Como una oportunidad de oro, Marcos Caballero valora el ser nuevo entrenador en jefe del tetracampeón Román “Chocolatito” González. Tras más de dos meses reconcentrado Román en Coachella, alejado del bullicio, la distracción y de las críticas vertidas desde Nicaragua, Caballero reveló ayer algunos detalles de la preparación, contando qué fue lo más difícil de trabajar con un peleador golpeado mentalmente por dos derrotas consecutivas contra el tailandés Srisaket Sor Rungvisai.

“Lo más difícil fue manejar la temperatura, hubo mucho calor, varios muchachos con los que se hacía sparrings dijeron que no aguantaban”, contó Caballero, quien habló sobre el trabajo mental que hizo con el “Chocolatito”. “Todo puede pasar en un combate, pero mentalmente se trabajó bien, Román está motivado y en perfectas condiciones, tanto que no tendrá problemas si hay que pelear durante 12 rounds. El nocaut se dará conforme pasen los asaltos”, agregó.

Más cambios

Caballero se convirtió en el cuarto entrenador de González después del fallecimiento de Arnulfo Obando a finales del 2016. El peleador todavía no ha encontrado estabilidad en la esquina desde entonces. Pero Román en días anteriores ha dicho que con Caballero se ha sentido abrigado como si fuera Arnulfo, por ende, esta vez puede ser un adiestrador de larga estadía. Tantos cambios ha sufrido la esquina de González, que ayer se conoció que el púgil, trabajó con un preparador físico llamado Rafael Rojas, de Costa Rica, un experto en muay thai y artes marciales mixtas. ¿Qué pasará con el otro preparador del equipo Alfredo Corrales? Quizás tenga el mismo final que Gustavo Herrera, o que termine dimitiendo voluntariamente.

Con todos esos movimientos, siendo Caballero parte de ellos, así trabajó Román en Coachella. Al margen del tema físico que parece no ser un problema, pues, luce fuerte, la incógnita principal es su mentalidad. “No voy a cambiarle nada a un boxeador que ha ganado cuatro coronas. La primera fase del entrenamiento fue tener química con él, luego revitalizar la confianza, y funcionó. Trabajamos boxeo y el área de fajarse, estamos listos. No tengo nervios ni presión, es más, me siento confiado de cara a este reto, pues tengo la experiencia para afrontarlo. Me ayuda a creer en un buen resultado el hecho de estar seguro de que Román va bien preparado”, finalizó Caballero.