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Más que casi pierde, prefiero decir casi gana el Barcelona fajándose con un hombre menos desde el minuto 35 frente a un Girona que consiguió el necesario atrevimiento en busca de sacarle provecho a ese hándicap, para adelantarse 2-1 haciendo que el gigantesco Nou Camp con 76,000 adentro, se tambaleara.

El cabezazo de Piqué en el minuto 66, borró la desventaja y puso el empate 2-2, pese a la multiplicación de esfuerzos de Coutinho y Rakitic, que ingresaron en el segundo tiempo, y la presencia de Messi, autor del primer gol y con una pelota contra el travesaño.

Después de ese tropezón, el equipo de Valverde comparte en puntos el primer lugar de la Liga con el Real Madrid, aunque con ventaja en diferencia de goles. Hay mucha caña que masticar y es tonto entrar en cálculos. Lo que vale en estos momentos, es el juego por juego.

El factor Coutinho

Coutinho y Rakitic no son jugadores de rotaciones, como tampoco lo eran Iniesta y Xavi, y Messi lo sabe mejor que cualquier otro. El brasileño se juntó con Messi hasta el minuto 58, entrando junto con Rakitic y aún “amputado” por la expulsión de Lenglet revisada en el VAR, el Barcelona hizo prevalecer su posesión del balón y consiguió con el aporte de Suárez, mostrarse en constantes penetraciones que lo desgastaron físicamente, igual que ocurrió con el Girona, que cabalgó sobre los dos goles de Stuani, uno en el minuto 44, borrando el remate de Messi recibiendo de Arturo Vidal a los 18.

Uno de esos disparos que caracterizan a Coutinho, con derecha, buscando sacarle astillas al poste izquierdo del arquero Bono, de atajadas notables, estuvo cerca de proporcionarle la victoria al Barsa. La pelota se fue silbando peligro.

Se confió piqué

A los 11 minutos, Messi paseó una pelota delante de casi todos los defensores del Girona y remató rasante, ligeramente desviado, y en el 18, recibiendo de Vidal desde la derecha, el argentino asestó una estocada baja de zurda para perforar a Bono. Parecía que el 1-0 no sufriría alteraciones en el primer tiempo al quedar solo un minuto de vida, cuando un exceso de confianza de Piqué, quien trató de dominar un balón frente a la cabaña de Ter Stegen en lugar de despejarlo, facilitó la oportunidad para Stuani quien consiguió manejo de pelota y posición de tiro, equilibrando el marcador 1-1.

El mismo Stuani marcó desde la línea del área grande con soberbio derechazo, tomando un rebote de Ter Stegen provocado por Portu, quien escapó al cierre de Piqué y remató contra el arquero. El 1-2 en contra con un hombre menos, tenía significado, pero con 40 minutos pendientes, el Barsa tuvo posibilidades con Suárez y Messi, hasta que en el 66, el cabezazo de Piqué tomando un rebote alto, estableció el empate 2-2 que fue definitivo. Ahora Messi y Stuani con cinco goles, encabezan la lucha por el Pichichi.