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El Balón de Oro de la FIFA fue para el croata Luka Modric, saltando sobre el portugués Cristiano Ronaldo y el egipcio Mohammed Salah. Estaba escrito. Fue una fotocopia del Balón de Oro de la UEFA, como la mayoría suponía por la repetición de los indicadores y el reciente impacto provocado por la actuación de Modric en la Copa del Mundo, obteniendo el título de mejor jugador del evento.

La confirmación del centrocampista croata es un premio a la creatividad, la incidencia en el funcionamiento colectivo, esa firmeza para poner el orden y ser faro siempre encendido aún en la niebla, la entrega a la lucha y el espíritu de sacrificio. Jugador de crecimiento entre las dificultades, Modric superó en las valoraciones a dos goleadores natos dotados de habilidades, uno de ellos, Cristiano, usualmente decisivo tanto en el Madrid ganador de la Champions, y único retador de Lionel Messi en la discusión sobre, ¿quién es el mejor jugador del planeta?, y Salah del Liverpool, altamente valorado por sus ejecutorias.

El All Star

Siempre es difícil darle forma a un All Star entre tantos aspirantes en cada posición con argumentaciones iluminadas con la lucidez de Cicerón, pero ese reto es obligado. El español del Manchester United, David de Gea, fue seleccionado como el mejor arquero dejando atrás a figuras cumbres como Curtois, Oblak, Keylor y Ter Stegen.

En la defensa, sobrevivió el brasileño Danny Alves por la banda derecha, pese a lo mostrado por Carvajal, concediéndole la titularidad por la izquierda al flexible, agresivo y astuto Marcelo, con Rafael Varane y Sergio Ramos, la dupleta del Real Madrid como centrales.

En el centro del campo, con tres hombres, la superpoblación obligaba a múltiples discusiones, seleccionando al croata Luka Modric, el francés Kanté de tanta solidez, y el versátil belga Eden Hazzard, cada vez más impresionante.

Finalmente, en la línea de fuego, colocando a un lado a varios jugadores de gruesas calificaciones, se fue a lo directo: el francés Kylian Mbappé, el argentino Lionel Messi, y Cristiano Ronaldo.

Prevaleció Deschamps

¿Cómo juzgar a los técnicos, es más difícil que hacer lo mismo con los jugadores, mejor respaldados por las cifras de su rendimiento en el terreno? En el caso de los técnicos, se trata de valorar sus conquistas, y ese fue el factor determinante para reconocer que el francés Didier Deschamps, ganador de la Copa del Mundo, merecía la distinción de “el mejor” por encima del también francés, Zinedine Zidane, ganador de la Champions.

Detrás quedaron Zlatko Dalic, el bosnio que manejó a Croacia en su gran campaña y Pep Guardiola, campeón de Inglaterra con el Manchester City, quien naufragó en la Champions.

Jurgen Klopp y Diego Simeone se instalaron en los lugares 5 y 6, en tanto Salah superaba a Cristiano y Gareth Bale en la selección del mejor gol de la temporada, difícil tarea, porque la chilena del portugués asombró el planeta.

¿Significa el triunfo de Modric que se cerró el ciclo dominado por Messi y Cristiano? De ninguna manera. Ellos saltan a la vista como los grandes candidatos para el 2019.