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¿Qué puede ser lo previsible cuando dos equipos como Medias Rojas y Yanquis, armados hasta los dientes, ganadores de 100 juegos con una diferencia de 8, que en sus 19 enfrentamientos particulares terminaron 10-9, separados apenas por una nariz, se meten a las brasas para protagonizar una serie de cinco juegos, en busca de continuar con vida y pelear por el banderín de la Liga Americana?

El toletero de los Medias Rojas, J. D. Martínez.

Me parece que fue menos riesgoso atreverse a predecir qué podía pasar entre los ejércitos de Aníbal y Napoleón en Zama, que fijar un favorito en esta serie que se inicia hoy en el Fenway Park de Boston, con todos los ojos del planeta beisbol siguiendo cada lanzamiento, cada swing, cada respiro. Como advierte el New York Times, es lo más aproximado a una pelea de pesos pesados Alí-Frazier, sin espacio para predicciones.

Sale a la colina

Los Yanquis ganaron 2-1 cuatro de las seis series entre ellos, pero en los primeros días de agosto, en un momento clave, los de Boston barrieron cuatro juegos, se distanciaron, y poco les importó perder las dos series de tres juegos en septiembre por 2-1. Sin embargo, el 10-9 con leve ventaja para los Medias Rojas, indica lo equilibrado que fue la lucha, y lo infernal que pueden resultar las batallas por la sobrevivencia a partir de hoy, con Chris Sale, uno de los grandes pistoleros del beisbol, presentando balance de 12-4 y 2.11 en una temporada recortada por problemas musculares, retando a esa artillería que reúne los cañones de Judge, Stanton, Andújar, Torres y Sánchez, capaces de destrozar cualquier brazo.

Yanquis de Nueva York

Con Severino desplazado hasta el tercer juego, el mánager yanqui, Aaron Boone, tendrá que depender de Tanaka y Happ, en los dos primeros juegos, con el respaldo de su estupendo bullpen.

Mejor bullpen Yanqui

Más golpeados que Boston en importantes pérdidas de personal, y quedando sin Didi Gregorius, los Yanquis estuvieron en pie de guerra sin el bate de Judge, quien con su jonrón de dos carreras, colocó al equipo de Nueva York en ruta hacia una victoria por 7-2 sobre el difícil Oakland en el duelo de comodines la noche del miércoles.

 Depende de Severino

Boston, que dispone del cañoneo del líder de bateo Mookie Betts, más el líder empujador y subcampeón jonronero J. D. Martínez, la agresividad de Xander Boagerts, Benintendi, Devers, Bradley y Moreland, usará a David Price como segundo abridor, Rick Porcello como tercero y Nathan Eovaldi detrás, mientras Eduardo Rodríguez, un abridor que estuvo largo rato en la lista de inhabilitados, está listo para funcionar como relevo largo, agregándose al as del remate Craig Kimbrel, Ryan Brasier, Joe Kelly y Matt Barnes, un bullpen de buen apoyo, pero no temido como el de Chapman, Robertson, Britton, Green y Holder. Una serie para disfrutarla que ojalá se extienda al máximo de cinco juegos.